Hardisson, Ardisson

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El linaje Hardisson (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y fondos consulares bajo las variantes tradicionales Ardisson, d'Hardisson, de Hardisson, o en sus formas compuestas de alianza nobiliaria insular Hardisson de la Force, Hardisson y Peraza de Ayala y Hardisson y Franchi) constituye una esclarecida, preclara y noble estirpe de matriz patronímica, alodial y de probada distinción mercantil e hidalga originaria del reino de Francia (específicamente de la histórica región de Gascuña, en el suroeste francés), de carácter sumamente exclusivo y baja frecuencia censal en la península ibérica, pero revestida de un extraordinario arraigo histórico, preeminencia social, diplomática y aristocrática en el archipiélago de las Islas Canarias a partir del primer tercio del siglo XVIII, desde donde sus miembros proyectaron enlaces con la nobleza de sangre y ramas hacia la corte de Madrid y el comercio atlántico.

El origen de este linaje en tierras hispánicas se encuentra rigurosamente documentado:

Llegó a España en el primer tercio del siglo XVIII de la mano de Antoine Hardisson y de la Force (Antonio Hardisson), comerciante, armador y distinguido burgués natural de la archidiócesis de Auch (capital histórica de la provincia de Gascuña, departamento de Gers, Francia). Atraído por las prósperas y cosmopolitas rutas comerciales del vino Malvasía, la cochinilla y el azúcar que articulaban las islas de realengo con Europa y las Indias Occidentales a través de la Carrera de Indias, arribó a la isla de Tenerife, fijando su casa de comercio y residencia familiar en la noble villa de La Orotava y en el estratégico Puerto de la Cruz (antiguo Puerto de La Orotava).

Dotado de una sólida fortuna y de una refinada posición social, el tronco de los Hardisson experimentó un fulgurante proceso de asimilación e integración en la cúspide de la aristocracia y oligarquía local tinerfeña; mediante calculadas y prestigiosas alianzas matrimoniales, entroncó de forma inmediata con las familias más principales, solariegas e ilustres del patriciado insular, tales como los Peraza de Ayala (condes de La Gomera y señores de las islas de señorío), los marqueses y caballeros de Franchi, la histórica casa de Ponte (marqueses de la Quinta Roja), los Monteverde y los Carta.

A lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX, los descendientes de la casa de Hardisson ocuparon una posición de primerísimo orden en el entramado insular: sirvieron con distinción como oficiales de las Milicias Provinciales de Canarias, regidores capitulares en los cabildos de Tenerife, cónsules y vicecónsules de Francia en el archipiélago (custodiando las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambas naciones), navieros y mecenas culturales.

En el terreno de la ciencia, la historiografía y las letras canarias, descolló de manera insigne don Armando Hardisson, personalidad de relieve en la arqueología insular, la investigación de la cultura prehispánica guanche y el enriquecimiento patrimonial de las sociedades científicas de Tenerife.

Etimológicamente procede de la onomástica romance gascona y occitana medieval sobre una base antroponímica de raíz germánica franca: deriva del antropónimo Hard- / Hardi- (procedente del protogermánico hardu- [«fuerte», «audaz», «valeroso en el combate»]) articulado con el doble formante diminutivo o patronímico afectivo galorromance -is- y -on (Hard-is-on > Hardisson), con el significado filológico preciso de «el pequeño valiente», «el descendiente del guerrero audaz» o «hijo del bravo Hardi»; la fluctuación fonética de la aspiración inicial gala motivó que en la documentación notarial, eclesiástica y diplomática insular convivieran con absoluta reciprocidad y equivalencia genealógica las grafías Hardisson y Ardisson, consolidándose la primera como la fórmula hegemónica de la rama radicada en Canarias.

Históricamente se distribuyó por la archidiócesis de Auch y la región de Gascuña en Francia, concentrando su irradiación hispánica de forma casi exclusiva en el archipiélago canario, con solares matrices y palacetes urbanos en la isla de Tenerife (La Orotava, Puerto de la Cruz, San Cristóbal de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife), con ramas menores avecindadas en la isla de Gran Canaria (Las Palmas de Gran Canaria), la corte y villa de Madrid, y contadas ramificaciones en puertos de Andalucía (Cádiz y Sevilla); en Tenerife, los Hardisson ostentaron la titularidad de ricas haciendas vinícolas en el valle de La Orotava, casas señoriales de sillería y tea con galerías ajardinadas, almacenes portuarios, vínculos de mayorazgo menor y sepulturas preeminentes en templos parroquiales; en la actualidad es un apellido de notable interés onomástico, alta consideración social y reducidísima frecuencia censal en España, radicado de forma primordial en las Islas Canarias y la Comunidad de Madrid.

A lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX, los miembros de la casa de Hardisson mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la diplomacia y el gobierno civil insular:

En el archipiélago canario, caballeros de la estirpe justificaron su calidad de nobleza y limpieza de sangre para ejercer oficios reservados al estamento noble y preeminente en el Cabildo de Tenerife, actuando como regidores, alcaldes de mar y diputados del común.

En el plano militar, mandaron compañías de los afamados regimientos de Milicias Canarias, prestando señalados servicios en la defensa de las plazas y baterías costeras de Tenerife frente a las escuadras enemigas en el Atlántico.

En la carrera diplomática, desempeñaron continuadamente la representación consular de la Corona francesa y de potencias marítimas en los puertos de Santa Cruz de Tenerife y el Puerto de la Cruz, actuando como mediadores clave en los tratados mercantiles atlánticos.

Enlazaron mediante rigurosos capítulos matrimoniales con caballeros cruzados de las órdenes militares de Santiago, Calatrava y Carlos III, integrando sus descendientes los consejos de administración de las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País de Tenerife y las corporaciones forales insulares.

Probaron legitimidad de cuna y cristiandad vieja ante las autoridades de la diócesis de Tenerife y el Obispado Canariense para fundar capellanías familiares, dotar memorias pías y ejercer cargos auxiliares ante las instituciones eclesiásticas insulares.

El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife (con abundantes fondos de protocolos notariales de La Orotava, Puerto de la Cruz y La Laguna desde el siglo XVIII); en el Archivo Municipal de La Orotava y Archivo Municipal de Santa Cruz de Tenerife; en el Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia (Nantes y París, en las series de correspondencia consular de Canarias); en el Archivo Diocesano de San Cristóbal de La Laguna; en el Archivo Histórico Nacional (Madrid); y en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de las parroquias históricas de Nuestra Señora de la Concepción de La Orotava, Nuestra Señora de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz y la Concepción de La Laguna.

Entre sus personajes más destacados figuraron:

Antoine Hardisson y de la Force (Antonio Hardisson), comerciante y fundador del linaje en Canarias en el siglo XVIII, nexo primordial de las rutas comerciales entre Gascuña y el archipiélago.

Capitanes y oficiales de las Milicias Provinciales de Tenerife que custodiaron la plaza durante los conflictos del siglo XVIII.

Cónsules de Francia y diplomáticos de la estirpe que representaron los intereses comerciales galos en el Puerto de la Cruz y Santa Cruz de Tenerife.

Miembros de la familia que destacaron en la abogacía, la judicatura y las ciencias insulares durante el siglo XIX.

Don Armando Hardisson, insigne investigador, historiador y pionero de los estudios arqueológicos canarios, cuya labor aportó decisivos avances al conocimiento de la cultura aborigen y de la prehistoria del archipiélago.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de patriciado urbano y de linaje asimilado a la nobleza insular de sangre por sus enlaces con las casas tituladas de Tenerife (Peraza de Ayala, Franchi y Ponte), disfrutando de fuero militar foral en las Milicias Canarias, del derecho al uso de armas hidalgas y del acceso a las magistraturas capitulares y consulares de honor.

Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en la villa solariega de Auch (Gascuña, Francia); en las residencias señoriales de la villa de La Orotava (Tenerife); en las casas principales de sillería y comercio del Puerto de la Cruz; en las casonas patricias de San Cristóbal de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife; en las casas avecindadas en Las Palmas de Gran Canaria; y en las residencias nobles levantadas en la corte y villa de Madrid.

Su difusión territorial se produjo de manera marítima y cosmopolita desde la Gascuña pirenaica hacia el puerto de Burdeos y de allí a las Islas Canarias, articulándose a lo largo de las rutas de navegación que enlazaban el valle de La Orotava y el puerto santacrucero con Cádiz, Sevilla, el norte de Europa y América, sellando alianzas matrimoniales con distinguidas estirpes de los regidores perpetuos y hacendados de Tenerife antes de su plena integración en las instituciones contemporáneas del archipiélago.


Armas

Escudo de armas

En campo de plata, un león, de gules, rampante y coronado de oro. Lucen esculpidas en piedra, en la fachada principal de la casa, de La Laguna. Algunos señalan que el león es linguado y uñado de gules.