Herrador
El apellido Herrador es un apellido de origen ocupacional. Es un linaje noble de gran antigüedad que procede directamente del oficio medieval de herrar las caballerías (caballos, mulos y bueyes), una profesión de vital importancia estratégica y militar en la España de la Reconquista.
Al tratarse de un apellido derivado de un oficio común, Herrador es un linaje polifilético, lo que significa que brotó de manera independiente en varias regiones de España sin que exista un único antepasado común para todos los que lo portan hoy en día.
Los núcleos más antiguos y documentados con casas solares de notable hidalguía surgieron en el norte peninsular, concretamente en la Montaña de Cantabria, La Rioja, Burgos y el Reino de Aragón (Zaragoza y Teruel).
Caballeros y artesanos de este linaje acompañaron a los ejércitos reales en las campañas de la Reconquista, asentándose como repobladores en Extremadura y, de forma muy masiva, en la Alta Andalucía (Jaén, Córdoba y Granada), donde el apellido echó raíces muy profundas.
Miembros de las diferentes familias Herrador probaron repetidamente su nobleza de sangre y limpieza de oficios ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada durante los siglos XVII y XVIII para gozar de los privilegios del estamento noble.
Armas

En campo de gules, un yunque de oro, cantonado de cuatro herraduras de plata. En punta, ondas de agua de azur y plata.
Divisa: "Ferrarius quidem sed contra pernobilis", puesta en letras de oro, sobre un volante de gules.

Los radicados en Valladolid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, un yunque, de oro.


