Herrainz
El apellido Herrainz (que en antiguos registros eclesiásticos y notariales convive de forma directa con las grafías Herrainz, Herraiz, Heranz o la forma medieval arcaica Ferrandiz) es un linaje noble de una notable antigüedad, gran solera heráldica y un origen puramente peninsular. Se trata de un apellido de naturaleza patronímica (nacido a partir del nombre propio del padre o de un antecesor medieval) que cuenta con sus raíces históricas en el interior peninsular, plenamente integrado en la historia de la Corona de Castilla y su posterior expansión.
Aunque el apellido tuvo sus raíces primitivas en las montañas del norte (Burgos y Cantabria), las casas solares y de armas de mayor solera, relevancia y documentación se asentaron históricamente en la provincia de Cuenca, extendiéndose por la Alcarria (Guadalajara) y Segovia. Desde los siglos XV y XVI, miembros de este linaje formaron parte del patriciado urbano, regidores e hidalgos de las villas castellanas.
Durante los siglos XVII y XVIII, miembros de las diferentes ramas del apellido Herrainz (y sus variantes directas) probaron repetidamente su hidalguía, nobleza de sangre y limpieza de sangre ante las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada para mantener intactos sus privilegios de hidalguía notoria, lo que les eximía de pagar tributos ordinarios y les permitía ejercer cargos reservados en exclusiva a los nobles.
El linaje que logró estabilizar legalmente la grafía exacta con la "n" intercalada (Herrainz) frente a la forma mayoritaria Herraiz transmitió el apellido de forma endémica, quedando definitivamente protegido e individualizado en el siglo XIX tras la implantación del Registro Civil contemporáneo.
Armas
La casa de Herrainz, de la villa de Ventrosa de la Sierra, en La Rioja: En campo de plata, un roble de sinople, y atravesado al tronco, un león de su color.
Otros Herrainz, según Cadenas, originarios de Galicia y radicados en Oviedo y Santander, traen: En campo de oro, cinco merletas, de sable, puestas en aspa.
Otros Herrainz: En campo de azur, una cruz de oro, cargada de cinco merletas de sable.


