Herrán
El apellido Herrán (que en antiguos protocolos eclesiásticos y notariales convive históricamente con las formas de la Herrán, Herrand o la grafía arcaica medieval Ferrán) es un linaje noble de una extraordinaria antigüedad, rancia solera heráldica y un origen puramente norteño. Se trata de un apellido de naturaleza primordialmente toponímica (nacido a partir de un accidente geográfico o un lugar) que cuenta con su cuna y solar matriz en la Cornisa Cantábrica, plenamente integrado en la historia de la Corona de Castilla.
Nació de forma locativa bajo la fórmula medieval "de la Herrán". Se otorgaba originalmente a los caballeros o hidalgos que poseían el señorío sobre una ferrería medieval, o bien que residían en un paraje caracterizado por estas explotaciones metalúrgicas o tierras cercadas. Con el paso de las generaciones, la preposición se perdió, consolidándose como el apellido familiar hereditario de sus descendientes.
Las casas solares y de armas más antiguas y documentadas de este linaje radicaron históricamente en el Valle de Tobalina (en la localidad de Herrán, provincia de Burgos) y en el Señorío de Vizcaya (Las Encartaciones), extendiéndose con inmensa solera por toda la comunidad histórica de Cantabria (villas de Santillana del Mar, Laredo y el valle de Soba).
Probanzas ante la Real Chancillería: Para ejercer cargos públicos reservados en exclusiva al estamento noble, ingresar en las órdenes militares (Santiago, Calatrava, Carlos III) u oficiales del ejército real, miembros de las diferentes ramas de la casa Herrán ganaron multitud de expedientes de hidalguía, nobleza y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid, certificando que eran hijosdalgos notorios de sangre de casa y solar conocido con exención total de pagar impuestos ordinarios.
Expansión y Administración: Desde sus solares montañeses, destacados miembros de este linaje pasaron a la corte de Madrid y a las campañas de América, ocupando puestos de oidores reales, gobernadores, eclesiásticos de alto rango y militares de carrera.
Armas
Las que parecen con mayor antigüedad son las que Francisco Lozano dice que traía el caballero Martín Herrán o Herrant, que ayudó con otros cuarenta y nueve guerreros a D. Alfonso X "el Sabio" en la conquista de Jerez de la Frontera. Dichas armas se organizan así: Escudo partido: 1º, de azur, con un trozo de muro almenado de su color, surmontado de una flor de lis de oro y puesto en un prado de sinople, en el que aparecen unos cardos del mismo color, y 2º, de gules, con una cruz de Calatrava, de oro, cantonada de cuatro estrellas de plata. Bordura general de este metal, con ocho armiños de sable.
Los Herrán, de Vizcaya, que procedían del valle de Mena (Burgos): Escudo cuartelado: 1º, y 4º, de oro, con tres herraduras de azur, puestas en triángulo, y 2º, y 3º, de gules, con cuatro fajas de oro, que algunos autores llaman jaqueles.
Los Herrán de las montañas de León: Escudo terciado o mantelado: 1º, de gules, con tres panelas de plata puestas en triángulo; 2º, de oro, con tres flores de lis de azur puestas también en triángulo, y 3º, de plata, con un león rampante de su color.
Lema: "Los Herráiz de Herrán- por su Dios y por su Rey morirán y vencerán".
Las armas descritas por Vicente de Cadenas y Vicent para los Herrán: En campo de oro, una torre de gules, aclarada del campo y surmontada de un águila exployada y coronada, de sable.
Los Herrán, de Almería: Escudo cuartelado: 1º, y 4º, de oro, con una caldera de sable, y 2º, y 3º, de gules, con una torre de oro.
Otros Herrán: En campo de gules, un delfín nadante de oro.
Otros Herrán, según Cadenas, originarios de Nates: En sinople, nueve castillos, de plata, puestos en tres palos de a tres.
Otros Herrán, según Cadenas, originarios de las montañas de Santander y radicados en Santander, Burgos y Bilbao, traen: En campo de plata, dos ballestas, de azur, puestas en palo. Bordura de gules con ocho calderas, de oro.


