Hevia, Hebia, Evia, Ebia
El apellido Evia (o su variante histórica Hévia) es un apellido de origen toponímico de una gran antigüedad, notable hidalguía y enorme especificidad regional. Se trata de un linaje noble plenamente endémico del norte de la Península Ibérica, cuya cuna histórica y solar primitivo se localizan de forma unívoca en el Principado de Asturias, desde donde se irradió con gran fuerza hacia Galicia, Castilla y, posteriormente, el continente americano.
El palacio y la casa solariega primitiva de los Evia se levantaron en la parroquia homónima de Siero. Desde este foco central, las distintas ramas del apellido se extendieron con rapidez por los concejos limítrofes como Villaviciosa, Gijón y Oviedo. Una de las ramas pasó tempranamente a Galicia (asentándose con gran solera en Lugo y Pontevedra) y otra a Castilla.
Al tratarse de un linaje de "buenos e hidalgos de sangre", los miembros de la casa de Evia probaron solemnemente su nobleza en repetidas ocasiones ante la Real Chancillería de Valladolid (en la Sala de los Hijosdalgo) y para el ingreso en las prestigiosas órdenes militares (como la de Santiago, Calatrava o Carlos III), certificando su limpieza de sangre y sus privilegios heráldicos.
Armas

En campo de plata, una caldera de sable colgada sobre unas llamas, con estos versos.

Los del concejo de Siero usan: En campo de gules, un caldero de sable sobre unas llamas de fuego. Bordura de azur con ocho castillos de oro.

Según Trelles, los primeros caballeros Hevia, descendientes del Conde Don Lope de Hevia, usaron, como armas, el pendón y la caldera, insignias de la Ricahombría. En efecto, la casa del lugar de Aceña, ostentó: En campo de oro, una caldera de sable sobre llamas de fuego, y bordura de gules con ocho castillos de oro.

Las casas de Villaviciosa y de Oviedo, trajeron: En campo de oro, con la caldera de sable sobre llamas de fuego, y en lo alto un pendón. Bordura de gules con los ocho castillos de oro. O sea el mismo escudo anterior acrecentado con el pendón. Ambas casas llevan por lema del escudo esta leyenda:
"Evia en cuya via,
los que en tal vía fueron,
pelearon y vencieron,
y volvieron aquel día".

Algunos pintan de plata el campo de ese escudo.

En la casa de los Caveda, calle del Agua, en Villaviciosa, desaparece la bordura; y los castillos, en número de siete, orlan la caldera, tres en jefe y dos a cada costado.

En Condarco, del concejo de Villaviciosa, los castillos, siete, adoptan la disposición de orla.

En la casa de los Riego-Hevia, de Fresnedo, del concejo de Cabranes (Asturias), constan: Seis castillos, tres en cada costado, los dos de la punta más pequeños, y entre ellos, un caldero, sobre llamas, colgado del jefe con una barra de sable.

En la casa de Viada, de Mieres (Asturias), procedente de la iglesia parroquial, constan: En campo de oro, un brazo armado de plata (la mano desnuda), moviente del jefe, que sostiene un caldero de sable, sobre llamas.

Otros: En campo de azur, trece estrellas de plata, colocadas tres, tres, tres, tres y una.

Otros Hevia, asturianos, usan: En campo de oro, una banda a lo ancho que atraviesa el escudo de azur; en la parte de arriba y en la de abajo en cada una un lobo andante de sable con lenguas de gules.

Los del concejo de Ronderos (Asturias) usan: En campo de oro, cinco bandas de gules. Bordura de azur con ocho calderas de plata sobre llamas de fuego.

Los originarios de Oviedo y su rama en Zamora traen: En campo de gules, una caldera de sable sobre llamas de fuego viroladas de oro, colgada por el asa de una cuerda de plata moviente del jefe. Bordura de azur, con ocho castillos de oro.

Los radicados en Toledo, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, cuatro ruedas de carro, de oro, en los cantones del escudo.

Los radicados en Valdesoto, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, un cañón, de azur, surmontado de una flor de lis, de lo mismo.

Los radicados en Orense y en La Coruña, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, tres ortigas, de sinople, puestas dos y una.

Otros: Escudo partido: 1º, en campo de oro, una caldera de sable y debajo de ella llamas de fuego, y bordura de azur con ocho castillos de oro, y 2º, en campo de plata, tres bandas de gules y una estrella de lo mismo en jefe.

Otros: En campo de plata, seis cuervos, de sable, puestos en dos palos, de a tres.

Otros: En azur y saliendo de ondas de azur y plata, un brazo, señalando con la mano, una estrella, de plata.

Otros: Escudo partido: 1º, en campo de gules, una caldera de sable sobre llamas de fuego, y 2º, en campo de azur, ocho castillos de oro, puestos en dos palos.

Otros, según Agustín de Loaysa, usan: En campo de gules, una caldera de sable, jaquelada de oro. Bordura de azur con ocho castillos de su color.

Otros: Escudo cuartelado: 1º y 4º: en campo de gules, un león rampante, de oro, y 2º y 3º, en campo de gules, un creciente de plata.


