Hita
El apellido Hita (escrito en la Edad Media indistintamente como Fita, Fitta o De Hita) es un apellido toponímico de una antigüedad monumental, indudable hidalguía y un enorme prestigio histórico en la Corona de Castilla. Se trata de uno de los linajes más célebres de la historia literaria y militar de España, cuyas cepas y solares más antiguos se localizan de forma unívoca en la submeseta norte y central, desde donde sus caballeros se expandieron hacia Andalucía y Murcia durante las fases centrales de la Reconquista.
El epicentro histórico del linaje se localiza en la monumental e histórica villa de Hita, situada en la comarca de la Alcarria (Guadalajara). Esta plaza fuerte, coronada por su castillo, fue un enclave estratégico fundamental en la defensa de la frontera del Tajo. De este solar procedían los caballeros que formaron parte de las huestes de los reyes castellanos.
El Vínculo Cultural Histórico: El apellido es universalmente conocido en la historia de la literatura española gracias a Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita (siglo XIV), autor del Libro de buen amor, y en el siglo XVI por el célebre historiador y cronista de las guerras moriscas, Ginés Pérez de Hita.
Ramas directas de los hidalgos del solar de Guadalajara pasaron a la reconquista y repoblación del Reino de Jaén y del Reino de Murcia a partir del siglo XIII. Se asentaron con enorme fuerza en Lorca, donde constituyeron una de las familias del estamento noble e hidalgo local más influyentes, ejerciendo como regidores y alcaides de fortalezas.
Para salvaguardar sus privilegios nobiliarios y su exención total de pagar impuestos comunes (pechos), los miembros de las diversas ramas hidalgas de la familia Hita demostraron su nobleza de sangre litigando solemnemente en decenas de ocasiones ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Granada y de la Real Chancillería de Valladolid.
Armas

La Nobleza Executoriada de Navarra describe las armas del Palacio de Cabo de Armería, de la villa de Legaria: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en gules, cinco cruces de oro, en aspa y 2º y 3º, en azur, cuatro bandas de oro.

Los Hita de la villa de Santorcaz (Guadalajara), y los que se establecieron en Zaragoza, usaron: En campo de gules, un castillo de oro, y bordura de plata, con ocho cuñas o hitas de azur.

Otros: En campo de gules, un castillo de oro, y bordura de plata, con quince cuñas o hitas de azur.

Los de la villa de Hita, según Jorge de Montemayor, traen: En campo de sinople, un castillo de plata, y bordura de gules, con las ocho hitas de hierro acerado.

Algunos añadieron dos leones empinantes al castillo.

Otros: En campo de azur, tres palos, de oro, cargado cada uno de ellos de una vergueta de gules, y, brochante sobre el todo, una estrella de plata de ocho puntas.

Otros: En campo de oro, un castillo, de sable.

Otros: En oro, tres palos, de gules, cargado el del centro de una estrella de plata.

Los radicados en Baena (Córdoba), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, un testuz de buey, de sable, encendido, de gules.


