Horcasitas, Orcasitas
El apellido Horcasitas (históricamente escrito también como Orcasitas) es un linaje noble de origen toponímico de gran antigüedad y prestigio, con una cuna geográfica e histórica perfectamente definida en el Señorío de Vizcaya (País Vasco), desde donde se expandió con enorme relieve político y social hacia el resto de la península ibérica y el virreinato de la Nueva España (actual México).
El apellido proviene directamente de la casa solar y barrio de Horcasitas, perteneciente a la histórica y noble anteiglesia de Zalla, en la comarca de Las Encartaciones (Vizcaya).
La casa de Horcasitas en Zalla fue una de las más relevantes de la hidalguía vizcaína, cuyos miembros gozaban de la condición de hidalgos universales establecidos por los fueros de Vizcaya. A partir del siglo XVII, el linaje inició una brillante proyección cortesana y militar.
Miembros de esta familia ingresaron en las prestigiosas Órdenes de Santiago, Calatrava y Carlos III tras probar rigurosamente su nobleza y limpieza de sangre. El rey Carlos II concedió en 1681 el título de Conde de Moriana del Río a don Juan de Horcasitas y Avellaneda, insigne hombre de Estado de la época.
El apellido cobró un protagonismo monumental en la historia de México gracias a don Juan Francisco de Güemes y Horcasitas, primer Conde de Revillagigedo, quien ejerció con gran éxito como Virrey de la Nueva España en el siglo XVIII. Su hijo, don Juan Vicente de Güemes y Horcasitas, segundo conde, continuó este legado y es recordado como uno de los virreyes más reformadores y notables de la historia colonial. En su honor se bautizaron diversos accidentes geográficos del continente americano (como el canal de Revillagigedo en Alaska).
Armas

En la iglesia parroquial del lugar de Quintana, en la que poseían los Horcasitas capilla y enterramiento, se veía su escudo, que era: En campo de oro, una encina de sinople, frutada de oro, y dos cabras montaraces, de sable, empinantes al tronco. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Otros traen el campo de gules y la bordura de oro con los sotueres de gules.

En el Palacio de Buniel, en la calle Vieja, y en la calle del Medio, de la villa de Valmaseda (Vizcaya); en la Torre de Horcasitas, del barrio de Horcasitas, del valle de Arcentales, y en la capilla de Horcasitas, de la iglesia de San Miguel, del valle de Arcentales, constan las anteriores armas añadiendo una terrasa a la encina.

En el lugar de Santullán, del municipio de Castro Urdiales, constan: Escudo cortado: 1º, un águila, y 2º, una contrabanda.

En el lugar de Otañes, del municipio de Castro Urdiales (Cantabria), constan: Un árbol arrancado y a su tronco de dos cabras empinantes.

Otros: En campo de gules, un palo de oro, cargado de tres estrellas, de azur.


