Huelde
El apellido Huelde es un linaje noble de origen toponímico de gran antigüedad en la Corona de Castilla. Se trata de un apellido de carácter sumamente selecto, exclusivo y de baja frecuencia en la onomástica hispánica, estrechamente vinculado a la geografía histórica, los valles montañosos y los procesos de repoblación medieval del norte de España.
Proviene directamente del nombre de la histórica localidad de Huelde, un antiguo pueblo de montaña situado en el norte de la provincia de León (Castilla y León), perteneciente históricamente al municipio de Riaño, en la vertiente sur de la cordillera Cantábrica. Los caballeros de la hidalguía montañesa que ostentaban el dominio jurisdiccional de este término, o que procedían de su solar fortificado, adoptaron el topónimo como apellido familiar hereditario.
La casa solariega de Huelde gozaba de la condición de hidalguía de sangre de linaje conocido. En el contexto medieval, los caballeros de estas comarcas cantábricas prestaban servicios de armas defendiendo los puertos de montaña y los pasos estratégicos hacia la meseta. Como recompensa, la Corona les reconoció la hención absoluta del pago de pechos (tributos del estado llano), permitiendo a sus miembros ejercer secularmente como alcaldes por el estamento noble y regidores de sus concejos.
Debido a la jurisdicción territorial del Antiguo Régimen, distintas ramas de este linaje (registradas históricamente bajo las grafías Huelde, Uelde o Guelde) litigaron y probaron con éxito su condición de hidalgos de sangre, nobles y limpieza de sangre ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid durante los siglos XVII y XVIII. Estos rigurosos procesos judiciales eran indispensables para certificar su estamento noble, asegurar sus mayorazgos y salvaguardar sus privilegios fiscales al fundar nuevas líneas familiares fuera del solar leonés.
Armas

En campo de sinople, un castillo, de oro, sobre ondas de azur y plata.


