Hurtado de Zaldívar

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El apellido compuesto Hurtado de Zaldívar es un linaje noble de notable importancia histórica, que fusiona el tronco tradicional castellano-alavés de los Hurtado con la ilustre casa solar vasca de los Zaldívar, originaria del Señorío de Vizcaya.

A lo largo de los siglos, los Hurtado de Zaldívar destacaron en la carrera militar, la diplomacia y la administración de la Corona de Castilla: Al estar radicados en el Señorío de Vizcaya y Álava, sus miembros gozaban de la hidalguía universal regulada por los fueros. No obstante, para ejercer cargos que requerían la condición nobiliaria fuera de las provincias exentas, sus miembros probaron repetidamente su hidalguía y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid.

Una de las ramas de este entorno familiar alcanzó la dignidad condal. El título de Conde de Zaldívar fue concedido en 1773 por el rey Carlos III a favor de José Hurtado de Zaldívar y Díaz de Bustamante, caballero de la Orden de Santiago y vecino de la ciudad de Cádiz, ciudad donde la familia se había establecido para participar activamente en el comercio con las Indias Occidentales.

Miembros de esta familia pasaron a Cuba y a otros territorios del Imperio español durante los siglos XVIII y XIX, donde ocuparon puestos de relevancia en la administración colonial, la judicatura y el estamento militar, entroncando con otras familias de la aristocracia criolla.


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, un pino (otros encina) de sinople, frutado de oro, surmontado de una corona antigua de plata, y pendiente de sus ramas del lado diestro, una caldera de sable entre llamas de fuego; en la punta del escudo, cuatro lobos de sable, puestos en dos palos: los dos primeros afrontados y los otros dos contornados. Bordura de gules (otros de plata), con una cadena de plata (otros de sable).