Ibernón
El apellido Ibernón (registrado en las fuentes históricas hispánicas y occitano-catalanas bajo las grafías Ibernón, Ybernón, Imbernón e Ymbernón) es un linaje noble de origen patronímico y toponímico, procedente del Principado de Cataluña y del mediodía francés (Occitania), ampliamente extendido desde la Reconquista por el Reino de Valencia, el Reino de Murcia y Andalucía Oriental (Almería, Granada y Jaén).
Surgió en la Baja Edad Media para filiar a los descendientes o caballeros dependientes del solar señorial fundado por el caballero Imbernon o Ibernón ("los de la casa de Ibernón" / "Casa Ibernón"), consolidándose como apellido hereditario de linaje.
En los libros sacramentales, padrones eclesiásticos y actas notariales de los siglos XV al XIX consta anotado de forma intercambiable como Ibernón, Imbernón, Ybernón e Ymbernón (debido a la asimilación nasal prepalatal -m- / -n- antes de labial).
Tuvo sus primitivas casonas en el Principado de Cataluña y en el sur de Francia, pasando durante los siglos XIII y XIV al Reino de Valencia y al Reino de Murcia. A partir del siglo XVI, tras las campañas de repoblación del Reino de Granada, el linaje asentó importantes solares hidalgos en Almería (Cuevas del Almanzora, Vera), Granada y Jaén, extendiéndose posteriormente por la Corona de Castilla y el ámbito hispanoamericano (Argentina, México, Chile, Uruguay y Filipinas).
Registrado en los censos del Reino de Valencia, en los libros parroquiales de las diócesis de Murcia, Almería y Granada, en las informaciones de filiación e hidalguía de la Real Chancillería de Granada y en los expedientes de pasajeros a Indias del Archivo General de Indias.
Diversas ramas del linaje Ibernón / Imbernón ostentaron la condición de hidalgos de sangre y de solar conocido en el Reino de Murcia y en Andalucía Oriental, disfrutando de exención de pechas, inmunidad tributaria y el derecho a ingresar en el estado noble de los concejos.
Miembros de esta familia probaron su nobleza, filiación y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Granada para el reconocimiento de su hidalguía, la obtención de Reales Cartas Executorias e insaculación en los oficios concejiles de representación noble.
Armas
En campo de oro, una pira de azur, con dos aguiletas, de plata.


