Illar
El apellido Íllar (registrado en las fuentes históricas hispánicas e ilicitanas bajo las variantes Íllar, Yllar, De Íllar, De Yllar, Illares e Illarramendi en sus entronques septentrionales) presenta una doble matriz filológica e histórica: por un lado, un origen toponímico andaluz-oriental vinculado al municipio de Íllar (Alpujarra Almeriense / Valle del Andarax); por otro, una vertiente euskérica fitonímica (ilar / illart) en el ámbito vasconavarro.
Proviene directamente del toponímico del municipio de Íllar (provincia de Almería). Su orónimo procede de la evolución romance y andalusí del antiguo hidrónimo o topónimo pre-romano (Iliaris / Ilorci), arabizado durante el periodo andalusí como Yllar.
Surgió durante los procesos de reconquista y repoblación del Reino de Granada para identificar a los caballeros e hijosdalgo originarios o vecinos de dicha villa ("los de Íllar"), adoptándose como apellido de linaje.
En el ámbito vasconavarro, procede del vocablo euskérico ilar / ilarra / illart ("brezo / brezal", "maleza" o "guisante / arveja silvestre").
Designaba a los poseedores del caserío o solar situado en el brezal o sitio de brezos ("Casa Illar"), funcionando como oikónimo de la finca.
Tuvo casonas solariegas y radicación en Almería (Valle del Andarax), Granada, Murcia, la comarca del Vinalopó en el Reino de Valencia, y ramas hidalgas en Navarra y Guipúzcoa, extendiéndose a partir del siglo XVIII hacia el ámbito hispanoamericano (con presencia en México, Argentina y Colombia).
Registrado en los libros de repartimiento del Reino de Granada, en los expedientes de probanza de la Real Chancillería de Granada, en las matrículas sacramentales de la diócesis de Almería y Murcia, y en los catálogos de pasaje del Archivo General de Indias.
Las ramas del apellido Íllar en la Corona de Castilla y el Reino de Granada ostentaron la condición de hijosdalgo de sangre y de solar conocido, disfrutando de exención de pechas e inmunidad tributaria en los padrones conceiles.
Diversos miembros de este linaje probaron su nobleza y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Granada para el reconocimiento formal de su hidalguía e insaculación en los oficios nobles de los cabildos.
Armas
En plata, dos fajas ondeadas, de azur.


