Inaraja
El apellido Inaraja (registrado en las fuentes históricas hispánicas y castellanas bajo las variantes Inaraja, Inaja, Ynaraja, Ynaja, Inaraza e Iñarraja) es un distinguido linaje noble de origen toponímico, oikónimo, euskérico-castellano y de casa solariega, procedente del área de contacto entre Castilla la Vieja (provincias de Soria, Burgos y Ávila) y las provincias vascongadas y navarras.
Surgió en la Baja Edad Media para filiar y designar a los caballeros e hijosdalgo procedentes del caserío, heredad o casona señorial radicado en el brezal ("los del solar de Inaraja" / "Casa Inaraja"), adoptándose como toponímico-oikónimo y fijándose como apellido hereditario de linaje.
En los padrones de hidalguía, ejecutorias de las Reales Chancillerías y libros sacramentales de los siglos XV al XIX consta anotado bajo las grafías históricas Inaraja, Inaja, Ynaraja e Ynaja.
Tuvo casonas matrices e hidalgas en Castilla la Vieja (Soria, Burgos, Ávila, Segovia) y en el norte peninsular (Navarra y País Vasco), extendiéndose tempranamente por Castilla la Nueva (Madrid, Toledo), Andalucía y el ámbito hispanoamericano a partir del siglo XVIII (con presencia registrada en México, Argentina, Chile, Colombia, Perú y Uruguay).
Registrado en los padrones de pecheros e hidalgos de la Corona de Castilla, en los expedientes de probanza de la Real Chancillería de Valladolid, en las matrículas sacramentales de los obispados de Soria, Osma, Ávila y Madrid, y en las licencias de pasaje del Archivo General de Indias.
Los miembros del linaje Inaraja / Ynaraja ostentaron la condición de hijosdalgo de sangre y de solar conocido en Castilla la Vieja, disfrutando de la exención universal de pechas, foro y cargas tributarias.
Diversas ramas probaron su nobleza y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid para el reconocimiento formal de su hidalguía, la obtención de Reales Cartas Executorias e insaculación en los oficios conceiles de representación noble.
Armas
En campo de sinople, una cruz de oro, acompañada de cuatro estrellas de plata.
Los radicados en San Sebastián usan: En campo de oro, tres encinas, de sinople, arrancadas y bien ordenadas, surmontadas de un lucero, de azur, en jefe.


