Iñiguez de Endérica
La unión de los apellidos Íñiguez y de Endérica (escrito frecuentemente en la onomástica vasco-navarra actual como Enderika) representa la confluencia de dos linajes de una inmensa hidalguía, nobleza y rancia solera medieval, cuyos troncos originarios se localizan de forma exclusiva en el norte de la península ibérica, compartiendo raíces entre el Reino de Navarra y el Señorío de Vizcaya.
Este apellido compuesto es un claro exponente de los mayorazgos y alianzas señoriales de la cornisa cantábrica y la cuenca del Ebro, donde se fusiona un patronímico de raíz regia con un topónimo de gran antigüedad.
A partir de los siglos XV y XVI, con la intensa relación comercial, militar y de linajes entre el Señorío de Vizcaya y el Reino de Navarra, ramas secundarias de los Íñiguez contrajeron matrimonios estratégicos con herederas de la casa de Endérica.
Los miembros de esta estirpe unificada figuraron en las crónicas como hidalgos notorios de sangre, ejerciendo cargos de regidores, alcaldes de fuero y militares de las escuadras provinciales. Para mantener sus mayorazgos y privilegios fiscales, defendieron con rigor sus expedientes de hidalguía y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y el Corregimiento de Vizcaya.
Armas
En campo de oro, dos lobos andantes de sable, puestos en palo, y bordura de gules con cuatro sotueres de oro.


