Julio
El apellido Julio es un linaje noble de origen patronímico y lingüístico castellano, de gran antigüedad en la península ibérica. Al derivar directamente de un nombre de pila histórico, cuenta con varios focos de aparición independiente, aunque las casas de mayor nobleza y tradición heráldica documentadas se sitúan en el norte de España y en el área de influencia de la Corona de Aragón.
El apellido procede directamente del nombre de pila Julio. Como es propio de los apellidos patronímicos, el linaje surgió de forma natural durante la Edad Media cuando los hijos y descendientes de un caballero o terrateniente que portaba este nombre de pila lo adoptaron como apellido familiar fijo para designar su descendencia.
Se registran casas solariegas primitivas en el norte peninsular, de donde pasaron a las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid. Los caballeros de estas ramas probaron su condición de hidalgos de sangre en repetidas ocasiones ante la Real Chancillería de Valladolid para acceder a los cargos de gobierno local y gozar de los correspondientes privilegios fiscales frente al estado llano.
Debido a los intensos intercambios culturales en el levante peninsular, el apellido coexistió estrechamente con su variante lingüística catalana (Juli / Julí), fundando ramas muy nobles en las provincias de Zaragoza, Castellón y Valencia. Sus miembros figuraron en los censos medievales como jurados, infanzones y ciudadanos honrados.
El apellido se trasladó al nuevo continente durante los siglos coloniales. Destacan las ramas del apellido Julio que se asentaron en el área del Caribe y Sudamérica, con un arraigo excepcional en Colombia (especialmente en la región costera norte) y Chile, donde sus miembros formaron parte de la administración local y la propiedad de tierras.
Armas

En campo de oro, una torre, de piedra, almenada, sobre un río, y saliendo de la puerta, una zarza de sinople, que abraza a la torre.


