Ladrón de Guevara

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El apellido Ladrón de Guevara es uno de los linajes nobles y compuestos más célebres, antiguos y documentados de la historia de España. Su trayectoria funde de manera indisoluble la historia del Reino de Navarra y del Señorío de Álava en la Alta Edad Media, combinando un origen histórico plenamente contrastado con una de las leyendas heráldicas más famosas de la Península.

A diferencia de otros apellidos cuyo origen se pierde en el anonimato, el tronco del linaje Ladrón de Guevara está perfectamente identificado en la documentación medieval: Don Ladrón Íñiguez (fallecido en 1155) fue un poderosísimo magnate de la primera mitad del siglo XII. Ostentó la dignidad de Conde de Álava y gobernó también los territorios de Guipúzcoa y Vizcaya. Fue la mano derecha y principal estratega militar del rey García Ramírez "el Restaurador" de Navarra y, posteriormente, de su hijo Sancho VI "el Sabio".

En la Edad Media navarro-alavesa, "Ladrón" (o Latroni) se utilizaba como un nombre de pila propio de la alta nobleza, desprovisto de cualquier connotación delictiva. Los descendientes de Don Ladrón Íñiguez decidieron mantener el nombre de su ilustre antepasado como un elemento fijo antepuesto a su solar de procedencia (Guevara), dando origen al apellido compuesto definitivo.

La segunda parte del apellido es netamente toponímica y hace referencia a la localidad de Guevara (Gebara en euskera), situada en el municipio de Barrundia, en la provincia de Álava (País Vasco).

Allí se alzaba el imponente Castillo de Guevara y el palacio fortificado de la estirpe, que sirvió como cabeza del señorío y foco desde el cual el linaje controlaba las rutas comerciales y militares que conectaban la llanada alavesa con el Reino de Navarra y la Corona de Castilla.

A pesar de la realidad documental del Conde Don Ladrón, la tradición heráldica y las crónicas de los reyes de Navarra forjaron una leyenda popular para explicar el origen del apellido: Se cuenta que, durante una batalla contra los moros, el rey de Navarra (o el infante heredero, según la versión) fue capturado o su cuerpo quedó atrapado en el campamento enemigo. Un caballero del linaje de Guevara se infiltró con extrema astucia y audacia entre las tiendas enemigas en mitad de la noche, rescatando al monarca de una muerte segura. Al regresar a las líneas cristianas, el rey, conmovido por la temeridad del rescate, exclamó: "¡Oh, qué buen ladrón habéis sido!". Como premio, le concedió el derecho de anteponer la palabra Ladrón a su apellido y a usar las armas reales modificadas.


Armas

Escudo de armas

Los Ladrón de Guevara, originarios de Álava y Navarra, según Vicente de Cadenas, usan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, tres bandas, de gules, cargadas de cotizas, de plata, y éstas, a su vez, cargadas de armiños, de sable, la de en medio de cuatro y las otras de dos, y 2º y 3º, en campo de gules, cinco panelas, de plata, puestas en aspa.

Estas armas constan en la Casa de los Guevara, de la ciudad de Cáceres.

Escudo de armas

Los Ladrón de Guevara, originarios de Sepúlveda (Segovia), según Vicente de Cadenas, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, tres bandas, de gules, cargadas de cotizas, de plata, y éstas, a su vez, de armiños, de sable, y 2º y 3º, en campo de gules, cinco panelas, de plata, puestas en aspa. Escusón, de gules, con una cadena, de oro, puesta en orla y en aspa.

Escudo de armas

Otros: En campo de oro, una garza, de sable, manchada de plata.

Escudo de armas

En el solar de Arroyos, del barrio de Mercadillo, del concejo de Sopuerta (Vizcaya), constan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, cinco panelas, puestas en sotuer, y 2º y 3º, una banda fileteada y sembrada de armiños.