Ladrón
El apellido Ladrón es un linaje noble de origen antroponímico y legendario, con una trayectoria fascinante que se remonta a los albores de los reinos de Navarra y el País Vasco en la Alta Edad Media.
En la Edad Media, el término no tenía una connotación puramente delictiva, sino que a menudo designaba al guerrero audaz, rápido y hábil en el arte del saqueo o la razzia contra las posiciones enemigas (en el contexto de la Reconquista o las guerras fronterizas). Era un sobrenombre de honor otorgado por el rey a caballeros de gran valentía.
Algunos filólogos apuntan a que Ladrón podría ser la deformación romanceada de un nombre propio medieval de origen aquitano o vascón (como Latrano o Latroni), documentado en inscripciones antiguas y registros monásticos del norte peninsular desde los siglos IX y X, el cual terminó asimilándose fonéticamente a la palabra castellana.
La tradición heráldica sitúa el origen del sobrenombre en los tiempos del rey Sancho Garcés de Navarra (o en otras crónicas, el rey García Sánchez). Según la leyenda, un caballero del linaje de los Vélez de Guevara logró rescatar los cuerpos de los reyes (o salvar al infante heredero) adentrándose con astucia en el campamento de los moros de una manera tan audaz que el monarca le exclamó: "¡Oh, qué buen ladrón habéis sido!", autorizándole a él y a sus descendientes a usar "Ladrón" antes de su apellido.
Históricamente, el primer personaje plenamente documentado con este nombre de manera formal fue Ladrón Íñiguez (o Ladrón Enneconis), un poderoso noble del siglo XII que ostentó el título de Conde de Álava y fue una de las figuras políticas y militares más influyentes de la corte de los reyes de Navarra (García Ramírez "el Restaurador" y Sancho VI "el Sabio"). Sus descendientes consolidaron "Ladrón" como el nombre fijo de la estirpe.
Desde su solar original en el País Vasco y Navarra, las diferentes ramas de los Ladrón (especialmente los Ladrón de Guevara) se expandieron con gran preeminencia: Participaron activamente en las campañas militares, lo que les llevó a recibir mercedes y tierras en La Rioja, Andalucía (Sevilla, Úbeda) y el Reino de Valencia.
Con el paso de los siglos, los miembros de este linaje acumularon honores, destacando el Condado de Oñate (vinculado a los Vélez de Guevara) y el Condado de Ladrón de Guevara.
Mosen Jaime Febrer cita a Leonor Ladrón, nieta de Fortuny Gracés, que casó con Ramón (nieto de Arnaldo Mir, Conde de Ribagorza, y de Blanca, hija del Conde de Urgel), y tuvieron un hijo llamado Ladrón, valeroso soldado, a quien el Rey Don Jaime I el Conquistador reconoció como pariente.
Se concede el 29 de mayo del año 1390, el título de Vizconde de Chelva (Xelva), otorgado por el rey D. Juan I de Aragón a favor de Pedro Ladrón de Vilanova y Lladró, camarero del rey Juan II, vizconde de Vilanova, Señor de las villas de Chelva (por compra que hizo del señorío, en el año de 1385, por 26000 libras), de Castalla, de Almenara, de Manzanera y de los castillos y lugares de Tuéjar, Sinarcas, Calles, Domeño, Loriguillas, Sagra y Torre de Castro, etc. Era nieto de Vidal de Vilanova, que en el año 1347, era Comendador Mayor de Aragón, en la Orden de Santiago.
El Señorío de Castalla que comprende castillo y villa en el arciprestazgo de Xixona, perteneciente al rey moro Ceyt-Abu-Ceyt que lo cedió a su yerno Eximén Pérez de Arenós. El rey D. Jaime deseoso de poseerlo se lo canjeó por Cheste y Vaillamarchante. En el año 1302, Jazperto era su señor. En 1311, Bernardo de Cruilles, posee la propiedad. En el año 1362 fue donado al caballero mosén Ramón de Vilanova, pasó a los Ladrón de Vilanova y a los marqueses de Dos Aguas.
Los caballeros del linaje Ladró, Lladró o Ladrón fueron señores de Agost, Almenara, Are, Benaer, Benagéber, Calles, Cortes, Chelva, Domeño, Genovés, Loriguilla, Manzanera (Reino Aragón), Onil, Sagra, Sinarcas, de Torre-Torres, Tuéjar… Esta familia vinculada originó los apellidos Ladrón de Pallás (Lladró de Pallás) y Ladrón de Vilanova (Lladró de Vilanova).
Ramón Lladró (o Ladrón), señor de Castalla, electo para los cargos de la Generalidad Valenciana, en el año 1525, falleció en el año 1563 (A.R.V. Real Chancillería).
Los caballeros Ladrón de Pallás fueron señores de Chelva, lugar de moriscos), Sinarcas Agost, Genovés (lugar de moriscos), Paiporta, Ripoll, Cortes de Pallás (lugar de moriscos), Jalón (lugar de moriscos), Gata, (lugar de moriscos). Jaime Ladrón Pallás de Vilanova, vizconde de Chelva y de la villa de Manzanera, Señor de las baronías de Sinarcas, Tuéjar, Domeño y Calles. Pedro Ladrón de Pallás, vizconde de Chelva, casado con Leonor Pons, señora de Paiporta, en el siglo XVI, el señorío de Paiporta pasó a la familia de Ladrón de Pallás, en el año 1584. Se le condede a Jaime Severino Ladrón de Pallás, vizconde de Chelva, rl título de conde de Sinarcas, el 12 de mayo de 1597. Pedro Ladrón de Vilanova, vizconde de Chelva, insaculado para los cargos de la Generalidad en el año 1510, falleció en el año 1513. Gaspar Ladrón de Vilanova y Pallas, III conde de Sinarcas, XI vizconde de Chelva, es señor de las Baronías de Sot y Quartell, en el año 1643.
Fueron Caballeros de la Orden de Montesa: Baltasar Ladrón y Berenguer, natural de Valencia, Señor de la Llosa, Teniente General de la Orden y Bailio de Moncada, fallecido en 1642, en 1589; Bernardino Ladrón y Berenguer, natural de Valencia, en 1604, y Francisco Ladrón y Berenguer, natural de Castillar, dejó el hábito y entró en los franciscanos, falleciendo durante el noviciado, en 1582.
Armas

Los de Vilanova (Valencia), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, una cruz ancorada y hueca, de oro.
Los Ladrón de Vilanova, de Valencia, según Francisco Fernández de Béthencourt, traen las anteriores armas.

Los de Teruel usan: Escudo partido: 1º, en campo de oro, una bordura de plata cargada de ocho escudetes de oro, con una faja de gules, y 2º, en campo de oro, cuatro palos de gules.

Juan Francisco de Hita afirma que los Ladrón, Señores de Val Ladrón, ostentaron: En campo de plata, dos lobos de sable, puestos en palo.

Los de Cataluña, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una saeta, de sable. Bordura, de gules.

Otros, según Gregorio García Ciprés y Agustín de Loaysa y los Ladrón Abarca, según Pedro Vitales, usan: En campo de azur, tres abarcas de oro con las correas anudadas, formando un triángulo mayor.


