Laforga
El apellido Laforga (que en antiguos protocolos eclesiásticos y notariales convive de forma natural con las formas de la Forga, La Forga o la variante aragonesa Forga) es un linaje noble de una notable antigüedad, rancia solera heráldica y un origen lingüístico netamente pirenaico. Se trata de un apellido de naturaleza estrictamente toponímica o locativa (nacido a partir del nombre de un lugar o accidente del terreno) cuyas cunas históricas matrices e identitarias radican con una fuerza arrolladora en el Reino de Aragón y en el Principado de Cataluña.
Las casas solares y de armas más antiguas y documentadas de este linaje radicaron históricamente en el Pirineo aragonés (con inmensa solera en las comarcas de la Ribagorza, el Sobrarbe y en la provincia de Huesca), extendiéndose de forma natural hacia el prepirineo de Lérida y el interior de Zaragoza.
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, cabezas de las diferentes ramas del apellido Laforga (y Forga) pasaron por rigurosos procesos de salva de infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón. Estos pleitos de nobleza eran indispensables para certificar que eran hidalgos de sangre de casa y solar conocido, lo que les otorgaba el derecho a portar un escudo de armas propio, el acceso exclusivo a las magistraturas concejiles y la exención total de pagar impuestos ordinarios.
Armas

En campo de sinople, sobre peñas, de plata, una torre, de plata, surmontada de un buitre, de su color.


