Lallana, La Llana

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El apellido Lallana (frecuentemente alternado en documentación histórica con la grafía La Llana) es un linaje noble de origen netamente toponímico, con una cuna original compartida e independiente entre la cornisa cantábrica y el norte de la Corona de Aragón.

Se trata de un apellido geográfico descriptivo que gozó de un notable arraigo entre la hidalguía rural del norte peninsular y que, posteriormente, experimentó una importante proyección militar y administrativa hacia el centro y sur de España.

Una de las cepas más antiguas documentadas se localiza en el norte de la provincia de Burgos (en las Merindades y la comarca de La Bureba) y zonas limítrofes de Cantabria. Los hidalgos de esta zona adoptaron el nombre del paraje llano donde se asentaban sus casas solariegas para distinguirse de los linajes de las peñas o valles profundos.

De forma paralela, existe un foco de gran antigüedad en el norte de Aragón (provincias de Huesca y Zaragoza), donde el término Lallana dio nombre a infanzonías locales vinculadas a la explotación agraria de la ribera del Ebro y los somontanos pirenaicos.

Para asegurar su condición de exentos de impuestos al migrar hacia el sur o hacia las grandes ciudades comerciales, los portadores de este apellido acudieron de forma regular a los tribunales reales. En los archivos de la Real Chancillería de Valladolid se custodian diversas ejecutorias de hidalguía que demuestran la limpieza de sangre y la nobleza de sangre de la rama del norte.

En el noreste peninsular, los Lallana figuraron en los registros de la Real Audiencia de Aragón como infanzones (la nobleza menor aragonesa con derecho a portar armas y exenta de cargas vecinales), ocupando puestos de jurados y alcaldes en sus respectivas villas.


Armas

Escudo de armas

En campo de plata, cinco leones de su color, puestos en sotuer, y bordura de gules con ocho sotueres de oro.