Leo, Leho
El apellido Leo es un apellido de notable antigüedad que cuenta con una doble naturaleza histórica. Puede presentarse como una variante gráfica simplificada de un apellido toponímico mayor o bien como un apellido de origen antroponímico (patronímico) derivado de un nombre de pila medieval.
Extremadura y Andalucía son las zonas de la península ibérica donde el apellido Leo cuenta con mayor arraigo histórico y densidad. Destaca de manera muy especial su presencia en la provincia de Badajoz (con núcleos muy antiguos en localidades como Santos de Maimona, Zafra o Fuente del Maestre) y en Cáceres, así como su continuación natural hacia las provincias andaluzas de Huelva y Sevilla.
El apellido también cuenta con un desarrollo autónomo muy potente en Italia (especialmente en el sur, en regiones como Apulia, Campania y Sicilia), donde Leo es un apellido de gran solera. Desde ambos focos europeos (España e Italia), el apellido se expandió hacia América Latina y Estados Unidos.
En Cataluña se registran casas solares en Granollers (Barcelona), Villafranca del Panadés (Barcelona), San Martín de Sarroca (Barcelona), Pachs (Barcelona), Vilanova de Cubelles (Barcelona), Tárrega (Lleida), Ulldecona (Tarragona), Tortosa (Tarragona), La Selva del Campo (Tarragona), y en Tarragona, documentadas en la Fogueración catalana de 1553.
Armas

En campo de plata, un nogal, de sinople, con dos panelas, de azur, una a cada lado del tronco.

Los radicados en México usan: En campo de gules, un león rampante, de oro, uñado y linguado de gules.

Los originarios de Bagnara (Italia) traen: En campo de plata, un león rampante, de gules, sosteniendo con su garra diestra una media rueda del mismo color.


