Lezama
El apellido Lezama constituye un exponente de primer orden dentro de la antroponimia toponímica vasca de linaje e institucional. Clasifica formalmente en el catálogo como un toponímico mayor de origen geográfico e hidrográfico, íntimamente ligado al sistema de organización feudal y de banderías del Señorío de Vizcaya y de la Hermandad de Álava durante la Baja Edad Media.
A diferencia de otros apellidos, Lezama cuenta con dos focos geográficos de poblamiento medieval de gran relevancia, ambos vinculados a ramas nobles diferenciadas pero conectadas históricamente:
El Solar de Vizcaya (Lezama de la Merindad de Uribe): Localizado en el actual municipio de Lezama, en el Valle de Asúa. Aquí se asentó la casa solar primitiva y la torre de los Lezama, vinculada al bando banderizo de los Oñacinos.
El Solar de Álava (Lezama de Ayala): Situado en la junta de Lezama, integrada en el municipio de Amurrio. Este casal alavés gozó de una enorme importancia estratégica en la frontera con Castilla y estuvo estrechamente relacionado con el linaje de los poderosos Señores de Ayala.
Los Lezama de Uribe son citados de forma recurrente en las Bienandanzas e Fortunas de Lope García de Salazar. Como activos miembros del bando oñacino, mantuvieron encarnizados enfrentamientos contra las casas gamboínas de las parentelas vecinas por el control de las rentas feudales y el patronato de las iglesias locales.
Al igual que el resto de los originarios del Señorío de Vizcaya y la Tierra de Ayala, los miembros de este linaje gozaban de la condición de hijosdalgo universales por el mero hecho de su origen y vecindad originaria (hidalguía de Vizcaya). Durante los siglos XVI al XVIII, numeroso portadores del apellido probaron judicialmente su limpieza de sangre e hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid y en los expedientes de las Órdenes Militares, lo que les permitió ocupar altos cargos en la administración del Imperio Español.
Armas
Los de la anteiglesia de Lezama (Álava); los de la anteiglesia de Lezama (Vizcaya), y los de la villa de Subijana, de la Hermandad de Morillas (Álava), usan: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, dos lobos pasantes, de gules, uno sobre otro, y 2º, en campo de plata, dos calderas de sable, fajadas de oro, puestas en palo. Bordura general de gules con ocho sotueres de oro.
Dichas armas traen los de Navarra y Aragón.
Algunos suprimen la bordura.
Julio de Atienza señala que los Lezama (Álava) traen los lobos de sable.
La casa solar infanzona de Lezama (Vizcaya), y sus ramas radicadas en la villa de Bilbao, y los de la ciudad de Orduña (Vizcaya), según Estanislao J. de Labayru, traen: En campo de sinople, dos flores de lis, de oro, puestas en palo.
Dichas armas constan en la Torre de Lezama, del barrio de la Torre, de la anteiglesia de Lezama (Vizcaya).
En la capilla de Santa Teresa, de la iglesia de los Santos Juanes, de Bilbao, constan en una piedra armera: En campo de azur, dos flores de lis de oro, puestas en palo.
En un expediente leemos que también en el panteón que dicha casa tenía dentro de la iglesia de Santa María de Lezama, en el lado derecho del altar mayor, tenían: En campo de oro, tres flores de lis de sinople.
Los de Vizcaya, según el Cronista Juan de Mendoza, traen: En campo de gules, tres flores de lis de oro. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Los de Bilbao y Orduña, según Estanislao J. de Labayru, traen: En campo de oro, un árbol frutado con dos lobos de sable, andantes al pie.
Los Lezama con casa solar en la Merindad de Arratia (Vizcaya) y su rama en Chile, según Estanislao J. de Labayru: En campo de oro, un árbol de sinople, con un lobo de sable al pie. Bordura de gules, con ocho panelas de plata.
Antonio de Barahona señala que las armas más antiguas eran: En campo de oro, un pino de sinople, con un jabalí de sable andante.
Otros de Vizcaya, según la recopilación que hizo de las casas de Vizcaya el Cronista y Rey de Armas Francisco Gómez de Arévalo y Villafufre: En campo de oro, un árbol de sinople, terrasado de lo mismo, y a cada lado un lobo de sable, empinado.
Otro, según el Cronista Francisco Gómez de Arévalo, traen: En campo de oro, un árbol de sinople, y a cada lado un lobo de sable empinado al tronco.
El "Libro Nobiliario", de Gerónimo de Villa, Rey de Armas de Don Felipe IV, recoge: "Lirios de oro, puestos en banda, sobre bleu. Orla de gules, con ocho sotueres de oro. Por timbre un brazo armado con bandera en la mano, añadiendo y por estas dejaron las antiguas que eran: Sobre oro, un pino..."
La casa de Amurrio trae: Escudo partido: 1º, en campo de azur, dos flores de lis de plata, puestas en palo, y 2º, en campo de oro, dos lobos andantes de gules, uno sobre otro, acompañados, en punta, de dos calderas de sable, una sobre otra. Bordura general, de gules, con ocho sotueres de oro.
Divisa: "Grandes cunt aucta labore", puesta en letras de plata, sobre un volante de azur.
Los de Aragón usan: En campo de gules, dos palos de armiños. Bordura de sinople con ocho armiños.
Otros, según el Cronista Francisco Gómez de Arévalo, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, un águila de sable, rampante y volante con sus alas extendidas; 2º y 3º, en campo de azur, una bocina de plata.
Los radicados en Burgos, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, una testa, de oro, al natural, rodeada de doce estrellas, de oro.
Otros: En oro, una encina, de sinople, arrancada y atravesada de una espada, de plata.
Algunos Lesama: En campo de oro, un águila de sable, coronada de lo mismo y linguada de gules.


