Liñán
El apellido Liñán es un linaje noble, muy antiguo y de gran prestigio histórico en la península ibérica. Sus raíces primigenias se hunden en el Reino de Aragón, desde donde sus caballeros se expandieron hacia Castilla, Andalucía y, posteriormente, el continente americano, dejando una profunda huella en la historia militar, eclesiástica y diplomática.
El apellido cuenta con un origen principalmente toponímico, aunque estrechamente vinculado a la actividad agraria histórica de la zona norte de la península.
Deriva de la palabra romance liñar (del latín linare, derivado de linum), que designaba históricamente a un campo o huerto destinado al cultivo del lino. El lino fue una materia prima estratégica durante toda la Edad Media para la industria textil.
Los cronistas y reyes de armas sitúan el nacimiento del linaje en las montañas del norte de Aragón, concretamente en la villa de Liñán (un despoblado histórico situado en la zona de la Ribagorza o el área prepirenaica). Desde este solar original, los caballeros de la familia pasaron a establecer nuevas e importantes casas en las comarcas de Calatayud y Tarazona.
Los Liñán pertenecieron al estamento de los ricos-hombres e infanzones del Reino de Aragón, desempeñando altos cargos al servicio de los monarcas de la Corona de Aragón y de la Corona de Castilla.
Mossén Jaime Febrer, cita en sus Trovas: Enrique Liñán, noble de Aragón, Señor de Cetina. Lo estimó mucho el rey D. Jaime I de Aragón encomendándole negocios acerca de su persona Real, haciendo de él gran aprecio por su prudencia y sagacidad; y lo envió por embajador a Francia para efectuar dos casamientos, que dejó concluidos con felicidad, quedando firme y valedera la amistad de los dos reyes, que era muy deseada. Hoy goza en Zaragoza hacienda abundante en casas y tierras.
Los miembros de la casa de Calatayud probaron su infanzonía de forma continuada ante la Real Audiencia de Zaragoza. Destacaron en las cortes aragonesas y ejercieron como gobernadores, embajadores y justicias.
Durante las fases avanzadas de la Reconquista, caballeros del linaje aragonés se trasladaron al sur, destacando su participación en la toma de Granada junto a los Reyes Católicos. Se asentaron con gran señorío en provincias como Jaén, Córdoba y Sevilla, donde probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada.
El linaje acumuló importantes distinciones a lo largo de los siglos, entre las que destaca el Condado de Doña Marina (concedido en la persona de los Liñán andaluces) y el Marquesado de Liñán.
Pascual de Liñán y Dolz de Espejo (1775–1855): Distinguido militar español nacido en Valencia. Tuvo una actuación muy destacada en la Guerra de la Independencia Española contra las tropas napoleónicas y, posteriormente, desempeñó el cargo de Capitán General de Venezuela y Mariscal de Campo en México durante los conflictos de emancipación americana.
Mariano Liñán (Siglo XVIII-XIX): Célebre teólogo, jurista y eclesiástico que ocupó importantes dignidades catedralicias y académicas en la península.
Armas

Las de Enrique Liñán, noble aragonés y señor de Cetina, que cita Febrer y los de la casa de Calatayud y Cetina, en Aragón, traen: En campo de oro, cuatro bandas de gules.

Otros, de la casa primitiva de Calatayud y los de Cuevas de Calatayud, Bubierca, Ibdes, San Martín del Río, Castejón de las Armas, Aldehuela de Liestos y Báguena, todos de Aragón, traen: En campo de oro, una banda de gules.

Otros, de la casa de Calatayud y los de Cuevas de Calatayud, Bubierca, Ibdes, San Martín del Río, Castejón de las Armas, Aldehuela de Liestos y Báguena, todos de Aragón, traen: En campo de oro, una faja de gules.

Radicado en San Sebastián: En campo de plata, tres lobos pasantes, de sable, puestos en palo.


