Llabiá
El apellido Llabiá (a menudo escrito Llabia sin tilde en su forma catalana estándar) es un apellido de indiscutible origen toponímico y de naturaleza catalana. Su historia y evolución están profundamente ligadas a la historia medieval del Ampurdán (Empordà).
El linaje toma su nombre del pueblo de Llabia, una pequeña localidad que hoy en día pertenece al municipio de Fontanilles, en la comarca del Bajo Ampurdán (Girona). El topónimo Llabia tiene un origen antiguo, probablemente prerromano o ibérico, romanzado posteriormente. Algunas teorías apuntan a una evolución a partir de un nombre de persona o fundus romano (como Flavianus, que por evolución fonética local derivó en Llavia / Llabia), un fenómeno común en la toponimia de la Cataluña Vieja.
En la Edad Media, el lugar de Llabia estaba fortificado. El castillo y sus tierras fueron objeto de constantes disputas entre los Condes de Empúries y los Obispos de Girona.
De esta casa solariega surgió una familia de la pequeña nobleza y del estamento de cavallers (caballeros) y donzells (donceles). Los miembros de este linaje actuaron con frecuencia como feudatarios, alcaldes o representantes de la autoridad condal o real en la zona ampurdana.
Con el declive del feudalismo y la progresiva integración de los territorios, algunas ramas del apellido se trasladaron a centros urbanos e institucionales de la Corona de Aragón, principalmente a Girona y Barcelona, donde ejercieron cargos ciudadanos destacados (ciutadans honrats).
Armas

En campo de oro, un águila bicéfala, de sable.

Los de Torroella de Montgrí: De… una torre de…
Tumba en el claustro de la Catedral de Girona.

Otros de Torroella de Montgrí, según Vert i Planas: De… dos torres de…


