Llantada
El apellido Llantada (registrado también en sus variantes euskéricas y castellanizadas como Llantada, Llantadas, Llantadaz, Lantada, o Llantada de Vizcaya) es un linaje noble de origen toponímico, orográfico y vegetacional, de antigua antigüedad en el Señorío de Vizcaya (con solares troncales e inmemoriales en las anteiglesias de Basauri, Galdakao, Arrigorriaga y la Comarca del Gran Bilbao), desde donde se extendió hacia Las Encartaciones, Álava, la provincia de Burgos, Madrid y América.
En la microtoponimia euskérica vizcaína, el término Llantada se adscribió a los terrenos llanos de vegas acondicionados junto a las cuencas de los ríos Nervión e Ibaizabal para las huertas pertenenciales de los caseríos matrices (Llantada Goikoa, Llantada Behekoa).
La historiografía genealógica vasca (Jaime de Querexeta y el Diccionario Onomástico y Heráldico Vasco) sitúa la casa solariega infanzona primitiva del linaje Llantada en la anteiglesia de Basauri (Tierra Llana de Vizcaya), con ramas colaterales en Galdakao y Arrigorriaga.
Como habitantes y dueños de caseríos en el Señorío de Vizcaya, los miembros del linaje ostentaban la condición de hidalgos de origen y de sangre (vizcaínos independientes), con derecho a gozar del fuero del Señorío y exención absoluta de tributos pecheros.
Caballeros de la familia Llantada litigaron y obtuvieron Reales Ejecutorias de Vizcaína e Hidalguía ante la Sala de los Vizcaínos de la Real Chancillería de Valladolid durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Distintos miembros de este apellido probaron su hidalguía y limpieza de sangre para ejercer oficios de regidores, alcaldes y cónsules del Consulado de Bilbao.
Armas
En campo de oro, un lobo andante de su color, armado y lampasado de gules, y cuatro panelas de sinople, una en cada ángulo del escudo. Bordura de gules con ocho sotueres de oro.
Los del valle de Sámano, según Gonzalo Argote de Molina, traen: En campo de sinople, una torre de plata, orpasada de azur. Bordura de oro con ocho panelas de gules.


