Llaró
El apellido Llaró nos sitúa en el Rosellón (la Cataluña Norte), un espacio geográfico y cultural de vital importancia para comprender la dispersión transpirenaica de los linajes catalanes antes y después del Tratado de los Pirineos (1659).
Nos encontramos ante un toponímico puro de raíz norcatalana que ilustra a la perfección la evolución de los nombres de la tierra en la vertiente septentrional del Pirineo. A continuación, analizamos su filología, su contexto histórico y sus armas señoriales.
Se registran caballeros de este linaje prestando vasallaje a los condes de Rosellón y a los reyes de Mallorca durante los siglos XIV y XV. Poseían bienes feudales en el Conflent y en el área de Perpiñán.
Tras la anexión del Rosellón a Francia en 1659, algunas ramas del linaje se mantuvieron en suelo rosellonés (a menudo afrancesando la grafía en los registros parroquiales a Llaro o Llarot), mientras que otras ramas, fieles a las instituciones catalanas de la Corona de Aragón, se desplazaron hacia el sur, asentándose en el Empordà, la Garrotxa y Barcelona.
Es un apellido de bajísima frecuencia (relicto) en España, concentrado de forma muy puntual en la provincia de Girona y Barcelona, existiendo descendientes directos también en el departamento francés de los Pirineos Orientales.
Armas
Los del Rosellón según Philippe Lazerme (Nobleza catalana): Escudo fajado de cuatro piezas de oro y gules; sobre la última de oro un corazón de gules.


