Llata
El apellido Llata (registrado también en sus variantes ortográficas normativas, dialectales y adaptadas como De la Llata, Llatas, Llatas de Santander, o en la forma despalatalizada castellana Lata) es un linaje noble de origen toponímico, microtoponímico y orográfico, de profunda antigüedad en La Montaña de Cantabria (con solares troncales en el valle de Camargo, la comarca de Trasmiera, la Marina de Santander y el entorno de Piélagos), desde donde se difundió hacia Castilla, el País Vasco, Andalucía y las Américas.
Identifica a los hidalgos, señores de torres y dueños de caseríos procedentes de los parajes, barrios o partidas conocidas como La Llata, Llata o Barrio de la Llata (notorio en Camargo y Muriedas) en la geografía cántabra.
Los genealogistas de la hidalguía montañesa (Escagedo Salmón y María del Carmen González Echegaray) sitúan solares infanzones e hidalgos de este apellido en el Valle de Camargo (lugares de Muriedas y Revilla) y en la Merindad de Trasmiera.
Miembros del linaje Llata o De la Llata aparecen inscritos de forma inmemorial en los padrones de distinción de estados de la provincia de Cantabria, ejerciendo como regidores, alcaldes ordinarios por el estado noble y procuradores del concejo.
Hidalgos del apellido Llata litigaron y obtuvieron sus Reales Ejecutorias de Hidalguía y Paternidad ante la Real Chancillería de Valladolid durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Caballeros del linaje de la Llata probaron su nobleza, limpieza de sangre y de cuatro costados para su ingreso en la Orden de Santiago y en la Real Compañía de Guardias Marinas.
Armas
En campo de azur, siete torres, de oro, puestas en dos fajas de a cuatro y de a tres.
Otros: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en gules, un grifo rampante de oro, y 2º y 3º, en plata, dos lobos naturales andantes, linguados de gules, puestos en palos.


