Llerana

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El apellido Llerana es un toponímico menor (procedente de un núcleo de población específico) originario de la comunidad histórica de La Montaña, actual Cantabria.

El lugar de Llerana, integrado hoy en el municipio de Saro, se sitúa en el Valle de Carriedo, una de las entidades históricas que formaban la Junta de Carriedo (dentro de la Merindad de Asturias de Santillana).

Durante la Baja Edad Media, los individuos que dejaban este núcleo para asentarse en las villas costeras o en los valles vecinos (como Toranzo o Cayón) eran apodados con el gentilicio/toponímico "de Llerana". Con la estabilización de los registros parroquiales y notariales a partir del siglo XVI, el término se consolidó como apellido hereditario, perdiendo el "de" en muchas de sus ramas.

En el Antiguo Régimen, para mantener los privilegios fiscales (exención de pechos e impuestos reales) y acceder a cargos institucionales, los miembros de la familia Llerana tuvieron que demostrar repetidamente su condición de Hidalgos de Sangre.

En los Valles Pasiegos y el Valle de Carriedo, los Llerana aparecen de forma recurrente en los padrones locales (como los de 1588 y el siglo XVII) calificados unánimemente como "Hijosdalgo".

Al pertenecer Cantabria a la jurisdicción norte del reino de Castilla, los miembros del linaje acudieron al tribunal vallisoletano para litigar sus Pleitos de Hidalguía. Se conservan expedientes de los siglos XVII y XVIII donde los Llerana demuestran su genealogía ascendente, probando que sus padres y abuelos paternos eran tenidos y guardados como nobles en el Valle de Carriedo.

A partir de los siglos XVII y XVIII, la falta de tierras en los valles interiores de Cantabria motivó una fuerte emigración de los segundones de las casas hidalgas. El apellido Llerana se expandió en dos direcciones:

Ramas de la familia se asentaron en la corte de Madrid y en centros comerciales como Cádiz y Sevilla. Gracias a sus pruebas de nobleza, varios Llerana ingresaron en la administración real, el clero y el ejército.

La presencia del apellido en América se detecta especialmente en los virreinatos de Nueva España (México) y Perú. Los expedientes de la Casa de la Contratación de Sevilla recogen la salida de pasajeros con el apellido Llerana rumbo al Nuevo Mundo, donde desempeñaron oficios de oficiales reales, alcaldes mayores y corregidores.


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, un águila de sable, picada y membrada de plata y acompañada de dos flores de lis de azur, una a cada lado de la cabeza.

Escudo de armas

Otros: En campo de oro, un águila de sable, picada y membrada de gules, y acompañada de dos flores de lis de azur, una a cada lado.