Lleras
El apellido Lleras presenta una particularidad fascinante en la onomástica ibérica: es un apellido pluriorigen. Coexisten bajo la misma grafía una rama catalana y una rama toponímica asturiana, con etimologías y desarrollos históricos totalmente independientes.
Es un apellido toponímico que surge de varios núcleos y caseríos en el Principado (como Las Leras o Las Lleras). Pasó a designar a quienes procedían de dichos parajes.
En Cataluña, el apellido Lleras (a menudo registrado históricamente o en su variante normativa como Lleres o Lleras) tiene un origen completamente distinto y es, a su vez, toponímico de tierras gerundenses. Toma su nombre de la villa y municipio de Llers, situado en la comarca del Alt Empordà (Girona).
Aunque existen debates, la teoría más aceptada une el topónimo Llers a raíces prerromanas o al latín Lirius (en relación con lirios o vegetación de la zona), evolucionando a Llers y castellanizándose en actas notariales e iglesias medievales como Lleras o Lleres.
Históricamente, la baronía de Llers fue una de las más importantes de la frontera ampurdanese. El castillo de Llers (siglo X) controlaba el paso estratégico hacia los Pirineos. Los miembros de este linaje feudal llevaron el apellido por toda Cataluña y, posteriormente, Valencia y Baleares.
La grafía Lleras cobró una relevancia histórica inmensa en Colombia, donde se estableció una de las dinastías políticas e intelectuales más importantes del país (que incluye a los presidentes Alberto Lleras Camargo y Carlos Lleras Restrepo).
El tronco de esta familia en América proviene del matrimonio de un comerciante de origen catalán asentado en el virreinato, entroncado con las oleadas de apellidos del norte peninsular que llegaron en los siglos XVIII y XIX.
Armas
En campo de azur, un grifo de oro. Bordura dentellada de oro.


