Llordá
El apellido Llordá (en catalán normativo actual escrito habitualmente como Llordà) constituye un excelente ejemplo de toponímico catalán derivado de la propiedad rural altomedieval.
El origen geográfico más célebre del linaje se encuentra en el imponente Castillo de Llordà (Castell de Llordà), situado en el municipio de Isona i Conca Dellà, en la comarca del Pallars Jussà (Lleida). Este castillo, documentado desde el año 973, fue la residencia fortificada del insigne noble Arnau Mir de Tost en el siglo XI y constituyó una pieza clave en la frontera con el Islam.
Existen otros microtopónimos homónimos en las comarcas del Gironès y el Empordà, lo que justifica que el apellido aparezca históricamente ramificado en dos focos principales: el leridano (asociado al Pallars y la plana de Lleida) y el gerundense.
Sigue siendo un apellido noblemente conservado, con una frecuencia moderada pero muy localizada en las provincias de Girona, Lleida y, por supuesto, Barcelona.
Armas
Escudo contrafajado de doce piezas de oro y azur, seis de cada esmalte.


