Llord
La presencia del apellido Llord (con su grafía exacta de terminación oclusiva en -d) documentado en Irlanda nos sitúa ante un interesantísimo fenómeno de migración militar y religiosa de la Edad Moderna.
Durante el reinado de Felipe II y sus sucesores, España se convirtió en la gran protectora de los católicos irlandeses que huían de la persecución anglicana de los Tudor y los Estuardo. Se fundaron los célebres Colegios Irlandeses en ciudades de la Corona de Aragón y de Castilla (como Madrid, Salamanca, Santiago o Alcalá), donde los jóvenes nobles irlandeses se educaban.
Miembros de la familia Llord se trasladaron a Cádiz estableciéndose como comerciantes y navieros. Con las ganancias del comercio ultramarino, la familia adquirió fincas urbanas y rústicas en la capital y en localidades del entorno (como el Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda).
Inscritos en los padrones de la hidalguía local o el patriciado urbano de Cádiz, los Llord entroncaron con familias de la baja nobleza andaluza, consolidando su linaje en tierras gaditanas a través de capellanías, vínculos y fundaciones piadosas.
Armas
Del uno al otro, de gules, un león, de oro.
tros: En oro, una cruz, recortada de gules, acompañada de cuatro estrellas, de gules.
Otros: En oro, tres ramas, de tres hojas cada una, de sinople, puestas dos y una.


