Llunés, Llunes
El apellido Llunés (en ocasiones escrito sin tilde o como Lllunés) es una variante gráfica y fonética que se encuadra de forma exclusiva en el ámbito lingüístico catalán. Se trata de un apellido toponímico de una extrema rareza y muy baja densidad demográfica, estrechamente emparentado con las variantes Llunas, Llumes o Llumàs.
Los archivos eclesiásticos de ordenación de sacramentos (bautizos, matrimonios y defunciones) localizan el epicentro histórico de las escasas ramas de este apellido en las comarcas de Osona, el Berguedà, el Bages y el Solsonès.
Asistieron como Síndico del Brazo Real en las Cortes del Principado de Cataluña: Juan Llunés, Burgués y Síndico de Talárn (Lleida), en 1528; y Francisco Llunés, Burgués de Caldas de Montbuy y Síndico de Arbucias (Girona) en 1585.
Jaime de Llunés y Jorba, ciudadano de Barcelona, obtuvo el privilegio de Caballero del Principado de Cataluña por el Rey Don Carlos I en Barcelona el 15 de Febrero de 1540. Era hijo de Juan Benet Llunés, Notario de Barcelona, y de Gerónima Jorba.
En la investigación genealógica de estas familias es muy habitual constatar que una misma línea de sangre fluctúa en su grafía entre Llumes, Llunas, Llumàs o Llunés a lo largo de las generaciones, dependiendo exclusivamente de la fonética dialectal de la comarca y del criterio ortográfico del párroco o del escribano de turno.
Hoy en día es un apellido considerado "raro" o en claro peligro de extinción por vía masculina (agnática). El grueso residual de sus portadores actuales se concentra en la provincia de Barcelona, debido al éxodo rural hacia los núcleos industriales y la capital durante el último siglo y medio.
Armas

Los de Caldas de Montbui usan: En campo de gules, un león rampante de su color, en jefe de azur cargado de tres medias lunas tornadas de plata.

Francisco de Llunés, "alias de Vallgornera", natural y ciudadano de Barcelona, y oriundo de Caldas de Montbui, traía: Escudo cortado: 1º, en campo de azur, tres medias lunas de plata, y 2º, en campo de gules, un león rampante de su color natural.

Jaime de Llunés y Jorba, ciudadano de Barcelona, usaba: En campo de azur, un menguante de plata, con un lucero de oro en punta.

Otros: En campo de plata, dos calderas, de sable, puestas en faja.
En una piedra armera de la Catedral de Barcelona: De azur, una luna menguante, de oro.


