Losa, la Losa, de la Losa
El linaje Losa (junto a sus formas compuestas de la Losa y La Losa) constituye una estirpe toponímica de probada hidalguía en la Corona de Castilla, con una presencia continuada desde la época medieval en la magistratura concejil, la milicia, los cabildos eclesiásticos y las órdenes militares.
En la toponimia medieval peninsular dio nombre a parajes pedregosos, pasos de montaña con pavimentación natural de roca y, de forma preeminente, a la comarca histórica del Valle de Losa (en las Merindades de Burgos), así como a poblaciones castellanas como La Losa (Segovia).
La casa matriz y más antigua se documenta en el Valle de Losa (Burgos), en el límite septentrional castellano con Álava y Cantabria. Los naturales de este valle gozaron tradicionalmente de hidalguía y exenciones reconocidas por los monarcas castellanos, figurando caballeros del linaje en las primeras etapas de la repoblación de la cuenca del Duero.
Desde el valle solariego, distintas ramas pasaron a la Montaña de Santander (Trasmiera y Liébana), Asturias, Palencia, Valladolid y Segovia, donde quedaron avecindadas en sus principales villas con el rango de hombres buenos pecheros exentos e hijosdalgo notorios de solar conocido.
Con la consolidación de la administración regia en los siglos XVI y XVII, varias ramas del linaje se establecieron en la Villa y Corte de Madrid y en Toledo, desempeñando cargos de letrados, secretarios de concejos y relatores en los tribunales reales.
Se asentaron ramas familiares en las provincias de Cuenca y Ciudad Real, emparentando con linajes hidalgos locales y ocupando alcaldías de la Santa Hermandad por el estado noble.
Con el avance hacia el sur peninsular, miembros del linaje fundaron casas en Córdoba, Sevilla, Jaén y Granada, participando en la gobernación capitular y en la defensa costera.
A partir del siglo XVI, miembros de las distintas ramas pasaron a los reinos de ultramar.
Destacó la presencia de religiosos, escribanos reales y oficiales en la Ciudad de México y Puebla. Entre ellos resalta la figura histórica del cronista y sacerdote Francisco de la Losa (siglo XVI-XVII), autor de célebres crónicas biográficas novohispanas.
Oficiales y juristas del linaje se establecieron en Santafé de Bogotá, Tunja y Lima, integrándose en las élites capitulares y encomenderas virreinales.
Los miembros de las diversas ramas litigaron y refrendaron su condición de hijosdalgo de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid (para los solares burgaleses, cántabros y del norte del Tajo) y la Real Chancillería de Granada (para las casas andaluzas y manchegas), obteniendo ejecutorias de nobleza que confirmaban su exención de tributos pecheros.
Constan abundantes expedientes de pruebas de nobleza y limpieza de sangre para el ingreso de caballeros de este apellido en las órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), así como para ejercer cargos de familiares y comisarios del Santo Oficio de la Inquisición.
Armas

Los del valle de Losa traen: Escudo partido: 1º, en campo de oro, una losa de piedra, rectangular, y 2º, en campo de plata, una banda de azur, engolada en cabezas de dragones de sinople, lampasadas de gules.

Los del valle de Trucíos, según Juan Carlos de Guerra, usan: En campo de oro, una losa de piedra, en forma de losanje, cantonada de cuatro armiños de sable.

Los originarios de Cáceres, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, una losa, de plata, cargada de una cruz, de sable.

Otros: En campo de plata, y en él un árbol copado y frutado y un perro empinado al tronco y cuatro losas de azur, una en las raíces del árbol y tres al lado del tronco, enfrente del perro; orla de plata y ocho armiños de sable; una primera bordura, cosida, de plata, con ocho armiños de sable, y después una segunda bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Los originarios de Burgos, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, un roble, de sinople, frutado de oro, con un perro empinado al árbol en la siniestra y al otro lado, en el suelo, tres losas de pizarra, de sable; doble bordura: la segunda, de gules, con ocho aspas de oro, y la primera, de plata, con ocho armiños de sable.

Otros: En campo de oro, un árbol de sinople con cuatro losas arrimadas al tronco y un jabalí empinante. Bordura de gules con ocho aspas de oro.


