Loscertales
El apellido Loscertales es un linaje noble de origen toponímico de una solera, antigüedad y prestigio incuestionables en el nordeste de España. Posee una cuna geográfica e histórica absoluta y perfectamente definida en el Alto Aragón, concretamente en la provincia de Huesca, desde donde se expandió con el paso de los siglos hacia Zaragoza, el resto de la península ibérica y el continente americano.
Procede directamente de Loscertales, una pequeña localidad que hoy en día es una aldea perteneciente al municipio de Loporzano, situada en la comarca de la Hoya de Huesca (Plana de Uesca).
Nació en la Alta Edad Media (siglos XI y XII). Los caballeros e infanzones encargados del poblamiento, cultivo o defensa de estas tierras adoptaron el nombre del paraje como apellido familiar permanente ("de Loscertales"), extendiéndolo por el Reino de Aragón a medida que avanzaban las fases de la Reconquista hacia el sur.
Desde su solar originario en Loporzano, el apellido fundó importantes casas solariegas en la propia ciudad de Huesca y en villas vecinas del Somontano como Barbastro y Monzón. Constan en los archivos medievales ejerciendo como jurados, alcaldes y hombres de armas.
Al tratarse de una estirpe que defendía con enorme orgullo sus privilegios forales de sangre (como la exención total del pago de impuestos feudales o el derecho a no ser torturados), los miembros de la familia Loscertales comparecieron y probaron su condición de infanzones ante la Real Audiencia de Aragón en numerosas ocasiones durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Con el paso de los siglos, el linaje destacó notablemente en el ámbito de las leyes, la diplomacia, la medicina y la academia aragonesa y española. Una de las figuras de gran relieve contemporáneo asociada a este linaje fue la destacada diplomática sevillana de raíces aragonesas Carmen Loscertales, o el reconocido catedrático e historiador Vicente Loscertales.
Armas
En campo de oro, un puente de tres arcos, sumado de un castillo con una bandera en la torre del homenaje, y otras dos a los lados del puente.
Ignoramos los esmaltes de las figuras.
Algunos traen el campo de ese escudo, de plata.
Los de Azlor usan: En campo de plata, un puente de plata, perfilada y mazonada de sable, de tres arcos, sumado de un castillo con un pendón saliendo de su homenaje.
Los de Sipán traen: En campo de oro, un puente de tres arcos, sumado de tres banderas de azur.
Otros: En campo de plata, dos bandas, de gules, cargadas cada una de ellas, de un lunel, de oro.


