Luna, De Luna
El apellido Luna es uno de los linajes más excelsos, antiguos y de más rancio abolengo de la historia nobiliaria de España. Es un apellido de origen toponímico medieval cuyas raíces se hunden en el primitivo Reino de Aragón, íntimamente ligado a la alta aristocracia (los llamados ricos-hombres de sangre), a la Corona aragonesa y castellana, y a los más importantes acontecimientos políticos y militares de la Edad Media.
Desde su solar originario en el norte de la península, se proyectó con enorme fuerza hacia Navarra, Castilla, Andalucía y, posteriormente, hacia todo el continente americano, donde fundó destacadas casas virreinales.
Proviene directamente del nombre de la histórica villa y municipio de Luna, situado en la comarca de las Cinco Villas, en la provincia de Zaragoza (Aragón). Los caballeros de la alta nobleza que ostentaban el dominio jurisdiccional y el señorío de esta plaza fuerte adoptaron el topónimo como apellido hereditario para sus descendientes.
El tronco del linaje se atribuye al caballero Lope Ferrench de Luna, destacado capitán que sirvió a los reyes de Aragón en el siglo XI durante la consolidación de la frontera frente a los musulmanes. Sus descendientes gozaron de la dignidad de ricos-hombres (alta nobleza con derecho a tener mesnada o ejército propio).
Uno de los personajes más célebres de la historia de la Iglesia e integrantes del linaje fue Pedro Martínez de Luna (1328-1423), conocido universalmente como el Papa Luna o Benedicto XIII, figura central durante el Cisma de Occidente, quien defendió su legitimidad pontificia hasta su muerte en su inexpugnable castillo de Peñíscola.
Una rama del linaje pasó al Reino de Castilla, donde Don Álvaro de Luna (1390-1453) se convirtió en el valido y favorito del rey Juan II de Castilla. Ostentó el cargo de Condestable de Castilla y Gran Maestre de la Orden de Santiago, llegando a ser el hombre más poderoso de su tiempo, acumulando inmensas riquezas y señoríos antes de su trágica caída en desgracia y ejecución en Valladolid.
A lo largo de las centurias, las distintas ramas de la casa de Luna fueron distinguidas con altísimas dignidades nobles por parte de la Corona, destacando históricamente el Condado de Luna (tanto en su línea aragonesa como en la leonesa) y el Ducado de Trujillo, ostentando en repetidas ocasiones la condición de Grandes de España.
Armas

En campo de gules, un creciente de plata, ranversado.
Estas armas constan en las lápidas sepulcrales de María Arias Valdés, de María de Alava y de Cristóbal Arias Valdés, en la iglesia de San Juan, de Hita (Guadalajara), de la mitad del siglo XVI, y en la ciudad de Segovia. Dichas armas traen los de Cataluña, según Juan del Corral.

Los Señores de Illueca, según el Conde de Doña Marina, y los de Ayerbe (Huesca), usan: En campo de gules, un menguante de plata; campaña de plata, plena.
Dichas armas constan en la labra heráldica de Pedro Martínez de Luna en el castillo de Peñíscola; en el Palacio de los Papas de Avignon y en la labra heráldica del citado Prior Bartolomé de Luna en la Catedral de Tarragona.

Otros: En campo de plata, un creciente jaquelado de oro y sable, y ranversado.

Otros: Escudo jaquelado de plata y sable, cargados los jaqueles de plata, de veros de sable.

De la villa de Luna (Egea de los Caballeros, Zaragoza), pasado a México: En campo de gules, un creciente ranversado, jaquelado de oro y sable, y campaña de lo mismo.

Radicado en Madrid: En campo de azur, una luna llena, de plata, figurada de sable.

Los de Ricla, traen: En campo de plata, un creciente, jaquelado de cuatro órdenes, de oro y sable.

Los de Ricla (Zaragoza) traen: En campo de plata, un menguante jaquelado de oro y sable; campaña jaquelada de oro y sable.

Otros: En campo de gules, una luna llena de plata.
Dichas armas usaba Jimeno de Luna, aragonés, Obispo de Zaragoza y de Tarragona.

Los de Ejea de los Caballeros (Zaragoza) traen: En campo de gules, un menguante jaquelado de oro y sable.

Los de Illueca, Gotor y Córdoba usan: En campo de azur, una media luna de plata.

Los de Illueca (Zaragoza) y los de Zaragoza usan: En campo de gules, un creciente de plata ranversado; campaña de plata, plena. Bordura general de plata con ocho escudetes de gules fajados de azur.

Los de Purroy de la Solana (Huesca) usan: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un menguante de plata; campaña de plata, y 2º, bandado de tres piezas de azur y tres de plata.

Otros: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, una luna jaquelada de cuatro órdenes de oro y sable, y 2º, jaquelado de oro y sable.

Los de Berja (Almería) traen: En campo de gules, dos crecientes ranversados, de jaqueles de oro y sable, puestos en palo.

Los de Figarola usan: En campo de plata, dos lunas, afrontadas.

Otros: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, un creciente de plata, y 2º, en campo de plata, liso. Bordura de azur, con ocho veneras de oro.

Otros en Sicilia: En campo de azur, una faja de plata, acompañada en lo alto, de un creciente de oro, entre dos estrellas del mismo metal.

Artal de Luna usó: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, una luna llena, jaquelada de oro y sable, y 2º, jaquelado de lo mismo.

Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, una luna llena, de plata, figurada de sable.

Los de Aragón traen: En campo de azur, un creciente ranversado de plata.

Otros, según Agustín de Loaysa, usan: En campo de púrpura, una media luna inclinada de plata.

Otros: En campo de plata, dos águilas de sable, y dos medias lunas inclinadas hacia abajo en gules.

Los de Luna traen: Escudo cuartelado: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, orpasado de azur; 2º, en campo de oro, cuatro palos de gules; 3º, en campo de plata, un león de gules, coronado de oro, y 4º, cuartelado en frange: primero y cuarto, en campo de oro, cuatro palos de gules, y segundo y tercero, en campo de plata, un águila de sable. Brochante sobre el todo, un escusón de gules, con dos lobos pasantes de oro, el uno sobre el otro.

Los de Luna traen: Escudo cuartelado: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, orpasado de azur; 2º, en campo de oro, cuatro palos de gules; 3º, en campo de plata, un león de gules, coronado de oro, y 4º, en campo de oro, cuatro palos de gules. Brochante sobre el todo escusón de gules con tres podaderas de plata, puestas dos y una, acompañadas de siete moharras de plata, puestos dos, una y cuatro.

Los de Bivona (Italia) traen: Escudo cuartelado en frange: 1º y 4º, en campo de oro, cuatro palos de gules, y 2º y 3º, en campo de plata, un águila de sable, coronada de lo mismo. Sobre el todo un escusón de plata, con un menguante jaquelado de oro y sable y campaña ajedrezada de lo mismo.


