Magdaleno

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El apellido Magdaleno es un linaje hispánico de gran antigüedad que comparte raíces culturales con su variante femenina (Magdalena), pero que cuenta con una trayectoria y evolución heráldico-genealógica completamente autónoma. Se trata de un apellido de carácter principalmente antroponímico (derivado de un nombre propio) y hagiográfico (ligado a la devoción sagrada), con una posterior y muy fuerte implantación en el centro y sur de la península ibérica.

Deriva del nombre propio Magdaleno, la forma masculina (menos frecuente como nombre de pila hoy en día, pero muy común en la Edad Media) de Magdalena

Durante los siglos XIV y XV, bajo el fervor de la Reconquista, el nombre se convirtió en apellido hereditario por dos vías: bien como patronímico (para designar a los hijos de un patriarca llamado Magdaleno) o bien por la vinculación de familias a cofradías, hospitales o tierras puestas bajo el patronazgo de la Iglesia.

Las crónicas y padrones de hidalguía documentan las ramas más antiguas en las provincias de Zamora, Valladolid y Palencia. Los miembros de estas casas probaron su nobleza y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid para ejercer cargos públicos en los concejos y gozar de las exenciones fiscales del estamento noble.

Con los procesos de repoblación y el servicio militar a la Corona, caballeros de este apellido se asentaron en Extremadura (Badajoz) y Andalucía (Córdoba y Sevilla), donde fundaron nuevas líneas familiares de labradores hidalgos.


Armas

Escudo de armas

Escudo partido: 1º, en campo de gules, un aspa de oro, y 2º, en campo de azur, un castillo de plata, y sobre él, una cruz floreteada de oro.

Escudo de armas

Otros: En campo de sinople, un castillo, de oro, cubierto de sable.