Malacara
El apellido Malacara (que convive históricamente con las grafías medievales Malacara o Mala-cara) es un linaje hispánico de gran antigüedad, rancia hidalguía y con una historia onomástica fascinante. Al contrario de lo que podría sugerir el oído popular, no nació como un insulto o desprecio, sino que se trata de un apellido de carácter estrictamente apelforo o de sobrenombre militar (apodo honorífico) surgido en los albores de la Reconquista en el norte de España.
Las casas solariegas más antiguas documentadas radicaron en las Montañas de Burgos y en tierras de Cantabria y La Rioja. Desde estos focos septentrionales, caballeros de este nombre sirvieron a los reyes de Castilla y León.
Miembros de este linaje participaron activamente en las campañas de la Reconquista en el sur, asentándose firmemente en la provincia de Jaén y en áreas de Sevilla y Córdoba a partir de los siglos XIV y XV, donde fundaron nuevas casas nobles.
Para hacer valer sus derechos nobiliarios (como la exención total de pagar impuestos y el acceso a cargos públicos), los Malacara interpusieron y ganaron rigurosos pleitos de hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada durante los siglos XVI y XVII.
Su presencia actual es minoritaria y muy dispersa. Los focos principales se localizan en Andalucía (su zona de asentamiento histórico en el sur), la Comunidad de Madrid y Cataluña (Barcelona) fruto de los flujos migratorios internos del siglo XX.
Armas

Escudo bandado de ocho piezas de oro y gules, cuatro de cada esmalte.


