Maldonado
El apellido Maldonado es uno de los linajes más ilustres, antiguos y de mayor calado nobiliario de la historia de España. Se trata de un apellido de tipo antroponímico (nacido de un apodo o cualidad personal) de rancia solera castellana y gallega, que se expandió con las campañas de la Reconquista y la colonización de América, convirtiéndose en un apellido de inmenso prestigio militar, político y cultural.
Los historiadores y genealogistas sitúan el origen biológico de este linaje en la antiquísima e ilustre Casa de Aldana, radicada en el Reino de Galicia.
Cuenta la crónica histórica y heráldica que un caballero de esta casa, Hernán Pérez de Aldana (señor de San Juan de Rey), que servía en la corte del rey Alfonso VIII de Castilla (siglo XII), tuvo un fuerte contencioso con un duque francés ante el monarca. Al resolver el litigio con gran astucia y firmeza frente al rey, el soberano exclamó que el caballero gallego estaba "mal donado" (en el castellano medieval de la época, "mal dotado" o "difícil de doblegar/complacer" para sus rivales).
Lejos de considerarlo un insulto, Hernán Pérez adoptó la expresión regia como un timbre de inmenso orgullo y honor militar. Sustituyó el apellido Aldana por Maldonado, consolidándose desde ese instante como un linaje familiar hereditario e independiente.
Aunque su raíz de sangre es gallega, el linaje estableció su principal solar matriz, palacio y centro de poder en la ciudad de Salamanca (Castilla y León) a partir del siglo XIII. Los Maldonado se convirtieron en una de las familias del patriciado urbano más influyentes de la ciudad, controlando regimientos y patronatos eclesiásticos.
Una de las figuras más célebres de la historia de España pertenece a este linaje: Francisco Maldonado (1480–1521), noble salmantino que fue el heroico capitán de las milicias comuneras de Salamanca durante la Guerra de las Comunidades de Castilla contra el emperador Carlos V, siendo ajusticiado en Villalar junto a Padilla y Bravo.
Con el paso de los siglos, las distintas ramas del linaje fueron condecoradas con altas dignidades, destacando el Condado de Villagonzalo (con Grandeza de España), el Marquesado de Castellanos, el Marquesado de Scala y el Ducado de San Fernando de Quiroga, entre otros.
Es un apellido común y plenamente asentado. Conserva una alta densidad en sus focos históricos de Castilla y León (Salamanca, Zamora), pero debido a los movimientos de la Reconquista y las migraciones internas, cuenta con una inmensa concentración en Andalucía (Sevilla, Córdoba, Málaga) y en los grandes centros receptores como la Comunidad de Madrid y Cataluña (Barcelona).
Pasó al continente americano desde los primeros años del descubrimiento en las figuras de conquistadores, gobernadores y cronistas (como el capitán Francisco Maldonado). Hoy en día es un apellido de altísima frecuencia y gran prestigio civil en México, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Venezuela y Guatemala.
Armas

Los Maldonado han usado siempre las armas que el Rey de Francia concedió a su progenitor después del desafío con el Duque de Aquitania, o sea: En campo de gules, cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer.

Según otros autores los Maldonado traen: En campo de azur, cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer.

En la capilla de San Miguel de la Catedral de Palencia constan: En campo de sable, cinco flores de lis de plata, puestas en aspa.

Los de Zamora usan: En campo de gules, cinco flores de lis de plata, perfiladas de oro y azur, puestas en sotuer.

Los radicados en Salamanca, Perú, Ciudad Real y Madrid, según Vicente de Cadenas, y los de Aragón, usan: En campo de gules, cinco flores de lis de plata, puestas en aspa.

Otros, según Agustín de Loaysa, traen: En campo de azur, cinco flores de lis de oro. Bordura de gules con ocho sotueres de oro.

Otros: En campo de gules, tres flores de lis, de oro, puestas dos y una.


