Malpartida
El apellido Malpartida es un linaje noble de origen toponímico dotado de una gran antigüedad y prestigio en la península ibérica. Cuenta con una trayectoria histórica profundamente documentada que se origina en las tierras de la Corona de Castilla durante la Baja Edad Media y se expande con gran fuerza hacia Extremadura, Andalucía y, posteriormente, hacia los virreinatos del continente americano.
Dentro de la ciencia onomástica, el apellido se clasifica de forma unánime como toponímico. Proviene directamente de las localidades históricas que llevan este nombre, destacando de forma primordial Malpartida de Cáceres y Malpartida de Plasencia (ambas en la provincia de Cáceres, Extremadura), así como Malpartida (en la provincia de Burgos, Castilla y León).
Los Malpartida se integraron plenamente en los estamentos caballerescos y concejiles de Cáceres, Trujillo y Plasencia. Sus miembros ejercieron como alcaldes por el estado noble, regidores perpetuos y familiares del Santo Oficio de la Inquisición, emparentando con las principales casas de la nobleza extremeña.
Diversas ramas de este linaje litigaron y ganaron sus correspondientes ejecutorias de hidalguía, nobleza y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Estos procesos eran indispensables para certificar su condición de hidalgos de sangre y asegurar sus exenciones fiscales y prerrogativas cortesanas.
El apellido pasó tempranamente al Nuevo Mundo en el siglo XVI. Líneas hidalga se establecieron con gran éxito en el Virreinato del Perú, donde sus miembros desempeñaron altos cargos en la administración colonial, la judicatura y las órdenes militares, dejando una ilustre e influyente descendencia.
Armas

En campo de sinople, tres estrechas, de oro.


