Maroja
El apellido Maroja es un linaje noble de gran singularidad y notable antigüedad. Cuenta con una trayectoria histórica que se concentra principalmente en el noroeste de la península ibérica, repartido históricamente entre Galicia y el norte de Portugal.
Proviene del vocablo gallego y leonés marojo (o su variante femenina maroja), que es el nombre común del Quercus pyrenaica, un tipo de roble de hoja pequeña, sumamente común y característico de la flora de los montes gallegos, asturianos y leoneses.
Originalmente, el apellido identificaba a las personas que habitaban en una propiedad, caserío o paraje rodeado de un "marojal" (un bosque o plantación de robles marojos).
anto en los archivos gallegos como en los portugueses (donde se registra bajo las grafías Maroja o Maroxa), el linaje aparece vinculado a la hidalguía rural de frontera.
Diversas ramas familiares se documentan en el interior de las provincias de Lugo y Orense, vinculadas a la administración local y al clero. Sus miembros probaron su hidalguía y limpieza de sangre para gozar de las exenciones de impuestos propias del estado noble.
El apellido cuenta con un arraigo muy antiguo en el norte del país (regiones de Minho y Trás-os-Montes), donde los caballeros de esta casa poseían tierras y solares señoriales.
Fruto de la emigración gallega y portuguesa de los siglos XIX y XX, el apellido se difundió de forma muy discreta pero constante por el continente americano, con registros actuales en países como Brasil, Argentina y Cuba.
Armas
En campo de plata, un árbol de sinople, y un lobo de sable al pie del tronco.
Otros: Una torre de plata almenada, surmontada de una cruz de azur. Ignoramos el color del campo.


