Millán
El apellido Millán es un linaje noble de gran antigüedad y prestigio en la península ibérica. Se trata de un apellido que comparte una doble naturaleza antroponímica (patronímica) y toponímica, lo que propició la aparición de diversos solares soberanos e independientes en regiones como Aragón, Castilla, Galicia y el Reino de Valencia.
El apellido deriva directamente del nombre propio medieval Millán, el cual es la evolución fonética en romance castellano del nombre latino Emilianus (Emiliano), que a su vez procede de la ilustre familia patricia romana Aemilia. Su significado etimológico se vincula a "afable", "trabajador" o "el que rivaliza".
La enorme popularidad del nombre en la Alta Edad Media peninsular —y su posterior fijación como apellido hereditario— se debió fundamentalmente a la gran devoción por San Millán de la Cogolla (siglo VI), santo ermitaño y patrón de Castilla y Navarra, cuyo monasterio en La Rioja se convirtió en uno de los principales focos culturales del medievo.
Aunque los solares más antiguos se registran en las montañas de Burgos y La Rioja, el apellido se expandió tempranamente hacia el este y el sur a través de los vectores de la Reconquista.
Florecieron casas infanzonas y de notable hidalguía en localidades como Jaca, Tarazona, Huesca y Zaragoza. Caballeros aragoneses de este apellido formaron parte de las huestes reales que avanzaron hacia el sur peninsular.
El apellido entró con fuerza durante los siglos XIII y XIV de la mano de los repobladores de la Corona de Aragón y de caballeros castellanos. Los censos medievales o Fogatges de las "Casas Populares" registran a familias Millán (a menudo adaptadas gráficamente en la documentación local como Millà o Millán) asentadas tempranamente en villas reales como Morella (1396), Segorbe (1421) y la propia ciudad de Valencia.
Con los siglos, el apellido cobró un arraigo institucional y señorial muy notable en la gobernación de Orihuela y en las ciudades de Alicante y Elx, donde miembros de este linaje ejercieron cargos de justicia y ganaron ejecutorias de hidalguía.
Dada la existencia de múltiples ramas independientes, los Millán probaron su nobleza y limpieza de sangre numerosas veces ante la Real Audiencia de Aragón, la Real Audiencia de Valencia y las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada, con el fin de ingresar en las prestigiosas Órdenes Militares (Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa) o para certificar su condición de hidalgos de sangre y gozar de exenciones fiscales.
oy en día, Millán es un apellido sumamente frecuente y extendido por todo el mundo hispanohablante, con una enorme presencia en Hispanoamérica.
En España, su distribución actual refleja fielmente sus raíces demográficas históricas: Andalucía y Aragón son las regiones con mayor arraigo y densidad tradicional (especialmente provincias como Zaragoza, Teruel, Jaén, Córdoba y Sevilla). Las provincias de Barcelona y Valencia concentran en la actualidad a miles de portadores del apellido, consolidando su presencia en los censos modernos de la costa levantina debido a los flujos demográficos e industriales contemporáneos.
Armas

En campo de de gules, un león rampante, de oro, con dos ruedas de carro del mismo metal, una en cada mano y pendientes de una cinta de oro; bordura jaquelada de dos órdenes de oro y azur.

Otros traen: En campo de azur una torre redonda, de oro, donjonada.
Otros traen: En campo de oro, una banda de sable; bordura de plata, con una rama de encina de sinople con bellotas de oro.
Originario de Sevilla, radicado en Cádiz: En campo de gules, un león rampante, de oro, que sostiene con sus garras dos ruedas, de oro, liadas por una cinta del mismo metal; bordura componada en dos órdenes, de azur y plata.
Vecino de Berzosilla: En campo de oro, un ciervo, de gules.


