Mir
El apellido Mir es un linaje noble de extraordinaria antigüedad y prestigio histórico, profundamente arraigado en los territorios de la antigua Corona de Aragón. Cuenta con una presencia medieval y moderna de primer orden en Cataluña, las Islas Baleares y el Reino de Valencia, siendo uno de los apellidos más emblemáticos del ámbito lingüístico catalán.
Se trata de un apellido de origen antroponímico que deriva directamente del nombre propio medieval Mir (o Miro), el cual gozó de una inmensa popularidad en los condados pirenaicos durante la Alta Edad Media.
Este nombre procede de las lenguas germánicas (introducido en la península por los visigodos o a través de la Marca Hispánica franca) y deriva de la raíz mèr o mir, que significa "ilustre", "insigne" o "famoso". Al consolidarse el uso de los apellidos hereditarios entre los siglos XI y XII, el nombre de pila del cabeza de familia o del señor feudal se fijó como el apellido de su descendencia.
l linaje Mir cuenta con solares infanzones de gran antigüedad documentados desde los albores de la reconquista pirenaica.
Se registran casas solariegas medievales de máxima importancia en las comarcas de la Cerdaña, el Ripollés, el Berguedá y Osona. Miembros de este linaje destacaron como magnates, caballeros y vegueres al servicio de los Condes de Barcelona.
Caballeros del apellido Mir participaron activamente en la conquista de Mallorca (1229) junto al rey Jaime I el Conquistador. Recibieron importantes donaciones de tierras en el reparto de la isla, fundando solares históricos en Alcúdia, Sóller y Palma, donde pertenecieron al estamento de los Caballeros de la Sangre (la alta nobleza insular).
El apellido entró con fuerza durante los siglos XIII y XIV con las olas de repobladores catalanes. Los censos históricos o Fogatges documentan a familias Mir asentadas tempranamente en la propia ciudad de Valencia (1354), Morella (1396) y Xàtiva (1421).
Mosén Jaime Febrer cita en sus Trovas: "Un grifo verde en campo de plata pintaba en su escudo Berenguer de Mir; vino (a Valencia) de Pallas con quince soldados, y fue reconocido por pariente del Rey Jaime, a causa de que conoció a un abuelo suyo, que era deudo del conde Mirón el viejo de Barcelona, y que en Ribagorza tenía su casa solar de Arnaldo Mir; por cuyo motivo le abrazó, y en Valencia premió sus hazañas, honrando su persona. Son famosos sus hechos, como lo publica la fama."
A lo largo de los siglos, los Mir probaron su nobleza y limpieza de sangre numerosas veces ante los tribunales de la Corona de Aragón, obteniendo el privilegio de Ciudadanos Honrados de Barcelona y Mallorca, así como del Estamento Militar. Su estatus les permitió ejercer altos cargos eclesiásticos, políticos y militares, entroncando mediante enlaces matrimoniales con las principales familias de la aristocracia catalana y balear.
Hoy en día, el apellido Mir mantiene una distribución demográfica sumamente fiel a sus raíces históricas, caracterizándose por estar muy concentrado en el arco mediterráneo nororiental: Cataluña sigue siendo el gran feudo del apellido, registrando la mayor densidad absoluta en la provincia de Barcelona y una presencia muy tradicional en las comarcas de Girona y Lleida. En las Islas Baleares: Mantiene una frecuencia relativa altísima en Mallorca, testificando el arraigo del linaje desde el siglo XIII y en la Comunidad Valenciana conserva una presencia constante y significativa, distribuida principalmente entre las provincias de Castellón y Valencia.
Armas
Las de Berenguer de Mir, que cita Mosén Jaime Febrer en sus Trovas, traían: En campo de plata, un grifo, de sinople.
En un retablo de la capilla del Carmen, de la parroquia de Puigcerdá, se veía este otro escudo: Cortado: 1º, de plata, un león rampante, de su color natural, y 2º, también de plata, con una mano derecha, de sable, empuñando una guadaña; medio partido, de azur, con un castillo de piedra, de tres almenas.
Así lo usó Manuel de Mir y Cadena, abad de Galligans, muerto en 1735.
Lema: «Pro fidelitate elaboravi». Según privilegio concedido a Juan Mir, natural de Puigcerdá, por Real Decreto de 28 de febrero de 1659.
Otros Mir, de Cataluña han ostentado este escudo: En campo de gules, un espejo redondo, de plata, con el borde y el mango de oro.
Otros Mir, traen: En campo de gules, un castillo, de oro.
Los Mir, de Mallorca, traen: En campo de azur, una faja de gules en el tercio inferior del escudo, surmontada de una estrella de oro, y ésta, a su vez, de una venera de plata.
Los Mir, de Cerdeña, traen: En campo de oro, un grifo, de sinople.
Los Mir, de Mallorca, también traen: En campo de oro, una banda, de gules, acompañada en jefe de un árbol de sinople y en punta de un perro rampante de sable.
Los Mir, de Mallorca, también traen: En campo de plata, un león de oro, acompañado en el jefe de tres espejos cuadrados de oro con la luna de plata, en faja; resaltado sobre el todo una faja de gules.
Otros Mir, traen: En campo de oro, un árbol, de sinople, y pasante a su tronco, un lobo, andante, de sable.
Otros Mir, traen: En campo de plata, tres cruces, potenzadas, de gules.
Otros Mir, traen: En campo de oro, un león de gules, empuñando una espada de plata embellecida de oro y, adiestrado de un escudete de plata cargado de una letra M coronada, todo de oro.
Los Mir, de la Bisbal, traen: Escudo cortado: 1º, de gules, un león pasante de oro, empuñando una espada de plata embellecida de oro y adiestrado al pie de de un corazón de sinople cargado de una letra M de plata coronada de oro; 2º, partido: primero, de plata, un castillo al natural surmontado de un losange de gules y segundo de azur, tres palos recortados de oro; bordura general de sinople con ocho cruces de oro, que es BONIS.
En una tumba de los Mir, en Sant Pere de Galligans, Girona: Escudo cortado: 1º, de plata, un león pasante al natural empuñando una espada de plata, embellecida de oro y adiestrada al pie de un corazón de...; 2º, partido: primero, un brazo armado de sable moviente del flanco siniestro, empuñando espada de plata y segundo, de azur, una torre al natural.


