Montero
El apellido Montero es un linaje noble y de gran antigüedad en la península ibérica. A diferencia de los apellidos toponímicos (derivados de un lugar), Montero es un apellido de oficio, originado a partir del cargo o profesión de las primeras personas que lo adoptaron: los encargados de la caza mayor, la guarda de los montes reales y el servicio en la montería del rey.
El apellido está indisolublemente ligado a una de las instituciones cortesanas y militares más antiguas de Castilla: los Monteros de Espinosa.
El cuerpo de guardia real fue fundado en el año 1006 por el Conde de Castilla, Sancho García. Según la tradición, el conde fue salvado de una conspiración morisca gracias al aviso leal de un pastor (o cazador) de la villa de Espinosa de los Monteros (Burgos). En agradecimiento, el conde instituyó que la guardia personal de los soberanos castellanos (y luego de los Reyes de España) debía ser integrada exclusivamente por hidalgos originarios de dicha villa.
Los miembros de este cuerpo tenían el derecho y la obligación de velar el sueño de los reyes. Por extensión, el oficio conllevaba la condición de nobleza o hidalguía, lo que propició que el término "Montero" pasara de ser un cargo palaciego a un apellido hereditario de gran prestigio.
Desde su solar originario en las montañas de Burgos, los caballeros de este linaje se extendieron por toda la península ibérica, participando activamente en las campañas de la Reconquista. Esto dio lugar a la fundación de nuevas casas solares en: Castilla la Vieja y León: Especialmente en Burgos, Palencia, Valladolid y Salamanca. Andalucía y Extremadura: Ramas muy importantes se asentaron en Sevilla, Córdoba y Badajoz tras la toma del sur peninsular, donde los Monteros recibieron heredamientos y tierras por sus servicios militares. Corona de Aragón y Levante: Aunque es un apellido de matriz predominantemente castellana, diversas ramas pasaron a la zona oriental de la península (Murcia, Valencia y Cataluña) como oficiales reales y militares, integrándose plenamente en la nobleza local.
En la actualidad, Montero es un apellido muy frecuente y extendido por toda España y América Latina. En territorio peninsular, presenta una densidad notablemente alta en las provincias de Cádiz, Sevilla, Salamanca, Madrid y Badajoz.
Armas
En campo de oro, cinco bocinas de montero, de sable, con las boquillas de oro y los cordones de gules, y puestas en sotuer. Estas armas usaron la casa de Calatayud y otras poblaciones aragonesas.
Otros traen: En campo de oro, cinco bocinas de montero, de sable, puestas en aspa y cortadas de plata.
Otros traen: En campo de oro, cinco bocinas de montero, de sable, puestas en aspa.
Privativas del linaje Montero, originario de Llevara (Santander), y una de cuyas líneas descendientes contemporáneas está representada por don Francisco de P. Montero y Galvache, vecino de Jerez de la Frontera (Cádiz).
Radicado en Burgos: En campo de azur, una trompa de caza, de su color.
Otros traen: En campo de gules, tres bocinas, de plata, bien ordenadas.
Otros traen: En campo de sinople, un lebrel, de plata, manchado, de sable.
Radicado en Vallejimeno: En campo de plata, dos escudetes, de gules, puestos en faja.
Radicado en Albiztur: En campo de gules, tres herraduras, de oro, puestas dos y una.
Originario de Burgos y extendido a Madrid: En campo de oro, cuatro palos, de gules.
Radicado en Burgos y extendido a Cáceres y Badajoz: En campo de oro, cinco avellanas, de gules, puestas en sotuer.


