Montsó, Monsó
El apellido Montsó (en ocasiones adaptado al castellano como Monzón) es un linaje noble de gran antigüedad y prestigio histórico, originario de la Corona de Aragón y con un fuerte arraigo en Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Se trata de un apellido de carácter marcadamente toponímico. Toma su nombre de la histórica ciudad de Monzón (escrito Montsó en catalán medieval y moderno), situada en la provincia de Huesca (Aragón). Esta plaza fue un punto estratégico de primer orden durante la Edad Media, famosa por su imponente castillo templario y por ser la sede habitual de las Cortes de la Corona de Aragón.
El topónimo Montsó procede del latín Montione o Monte-sionis, que hace referencia a un "monte escarpado" o colina sobre la que se erigía una fortaleza. Los caballeros y pobladores que participaron en su reconquista o que procedían de esta villa adoptaron el nombre de la localidad como apellido de linaje al asentarse en otros territorios.
Desde Aragón, caballeros del linaje Montsó acompañaron al rey Jaime I el Conquistador en las campañas de reconquista de Mallorca y del Reino de Valencia en el siglo XIII. Como recompensa por sus servicios militares, recibieron tierras y heredamientos en las comarcas valencianas, donde el apellido echó raíces profundas (especialmente en Valencia, Castellón y la zona de Alcoi).
Miembros de las ramas catalanas y valencianas de este linaje probaron su nobleza en repetidas ocasiones para ingresar en la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta) y en los estamentos nobles de las Cortes catalanas.
En la actualidad, la grafía con la tilde catalana (Montsó) se concentra principalmente en Cataluña (especialmente en las provincias de Barcelona y Lleida) y de manera muy notable en la Comunidad Valenciana, mientras que la forma Monzón está extendida por toda España y América Latina.
Armas
En campo de oro, una torre, de piedra y, tras la ventana, un hombre encadenado, de plata. En la almenas, a la parte diestra, una bandera de gules cargada de esta leyenda en letras de plata, «pro fidelitate». El jefe de gules, con un bezante de oro.
Los Montsó, de Balaguer, traen: En campo de oro, una torre, de piedra y, tras la ventana, un hombre al natural vestido de blanco. En la almenas, a la parte diestra, una bandera de gules cargada de esta leyenda en letras de sable, «pro fidelitate». El jefe de gules, con un bezante de oro.
Los Montsó, de Mallorca, traen: En campo de azur, tres flores de lis, de oro, puestas en triángulo.
Otros Montsó, traen: En campo de gules, un león, de plata.
Otros Montsó, traen: En campo de gules, un grifo, de plata.
Los Montsó, de Mallorca, también traen: En campo de azur, tres flores de lis, de azur, mal ordenadas.
Los Monso, originarios de Soria, radicados en Madrid, traen: En campo de oro, un roel, de azur, cargado de una cruz, de plata.


