Moyá, Moyà, Moiá, Moià
El apellido Moyá (con acentuación aguda, típica del ámbito lingüístico catalán y valenciano) comparte la misma raíz histórica que su variante llana (Moya), pero presenta una evolución onomástica y una trayectoria documental sumamente específica dentro de la Corona de Aragón.
Aunque el origen primitivo del linaje se sitúa en la histórica y fronteriza villa de Moya (Cuenca), la variante Moyá consolidó su propia personalidad gráfica y fonética al integrarse plenamente en los territorios de habla catalana y valenciana durante la Edad Media.
Al pasar los caballeros y repobladores castellanos a las huestes de Jaime I, el apellido sufrió una natural adaptación fonética a la lengua de la corte aragonesa, desplazando el acento a la última sílaba (Moyá), una grafía que quedó fijada de forma hereditaria en los registros parroquiales y notariales levantinos e insulares.
En el Reino de Valencia se documenta profusamente en los Censos de Repoblación (Fogatges) de los siglos XIII al XV. Los Moyá se asentaron con fuerza en las comarcas centrales y meridionales (como la Safor, la Costera y el Alacantí), donde desempeñaron cargos de justicia, jurados y prohombres en los municipios.
En las Islas Baleares (Mallorca) es uno de los apellidos históricos más antiguos e influyentes de la isla. Miembros de este linaje pasaron desde Valencia a la conquista de Mallorca con Jaime I, fundando casas solariegas de gran relevancia económica y política (con ramas destacadas en Palma y en partides foranas como Manacor o Artà). Probaron repetidamente su nobleza y el estamento de caballeros ante la Real Audiencia de Mallorca.
Armas

En campo de plata, cuatro fajas de veros de azur, y brochante, sobre ellas una banda de oro, cargada de tres salmonetes de gules.

Otros: En campo de gules, un palo de oro, cargado de un pez.

Otros: En campo de gules, una faja de oro cargada de un pescado.

Otros: En campo de gules, un palo de oro, cargado de un salmonete de gules.

Otros: En campo de plata, un cañón de artillería de su color, sobre un terrazo, sin cureña alguna.

Otros: En campo de azur, una corona, de laurel, de sinople.

Otros: En campo de oro, una banda de gules, engolada en cabezas de dragones de sinople y acompañada de dos gallos de su color, uno arriba y otro abajo.


