Olmo, Del Olmo, Olmo (del), Olmos
El apellido Olmo (frecuentemente encontrado también en su forma plural, Olmos) es un apellido hispánico clásico de carácter toponímico y botánico. Goza de una gran antigüedad y se encuentra ampliamente distribuido por toda la península ibérica y el continente americano.
Al ser un apellido de naturaleza netamente toponímica y naturalista, no posee un único tronco familiar primigenio, sino que surgió de forma independiente en múltiples localidades de la geografía ibérica medieval.
Deriva directamente del sustantivo castellano olmo (del latín ulmus), árbol de gran porte, madera resistente y sombra densa, muy común en las riberas y plazas de los pueblos de la Meseta.
Originalmente se aplicaba a aquellas personas que habitaban cerca de un olmo monumental o característico, o bien a los naturales de alguna de las numerosas poblaciones llamadas Olmo, Olmos o El Olmo (frecuentes en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid).
Las crónicas genealógicas sitúan las casas solares más antiguas y documentadas en las Montañas de Burgos y en el territorio histórico de Cantabria, desde donde el apellido inició su expansión hacia el sur peninsular con el avance de las repoblaciones.
Probó su nobleza en la Orden de Santiago (1700, 1701 y 1708), y en la Real Chancillería de Valladolid (1613, 1757, 1772 y 1772).
Es un apellido muy frecuente y bien distribuido, aunque presenta sus mayores densidades en el centro y sur peninsular: Andalucía (con especial arraigo en provincias como Córdoba, Jaén y Sevilla), Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla y León. También cuenta con ramas muy consolidadas en el arco mediterráneo (Comunidad Valenciana y Cataluña).
El apellido cruzó tempranamente el Atlántico durante la época virreinal, registrándose hoy en día de forma masiva en México, Argentina, Chile, Colombia y Estados Unidos.
Armas

Los Olmo de León, traen: En campo de plata, un lobo andante, de sable. Bordura de sinople, con ocho aspas de plata.

Originario de Castilla y radicado en Madrid: En campo de plata, un árbol, de sinople, arrancado y surmontado de una espada, de oro, encabada de sable.

Los Olmo de Córdoba y su rama de América: Escudo partido: 1º, de oro, con un águila de sable, y 2º, de gules, con un castillo de plata por cuya ventana del homenaje sale un brazo armado del mismo metal, y un león de oro empinado al muro del castillo. Bordura de plata con esta leyenda en letras de sable: "A ninguno desta vida yo me diera, si a mi mesmo Rey no fuera".

Otros Olmo, traen: En campo de púrpura, una cruz, de oro.

Otros Olmo, traen: En campo de azur, un águila, de plata.

Otros Olmo, traen: En campo de oro, un olmo de sinople, y dos lebreles blancos, acollarados de gules, atados al tronco con una cadena de hierro; bordura de gules, con ocho aspas, de oro.

Los Olmos, traen: En campo de oro, un olmo de sinople, de una de sus ramas cuelga un yelmo de azur, y de éste con unas correas de azur, un pavés (escudo antiguo que tiene una muesca en la brazadura) de gules, con nueve roeles, de plata.

Otros Olmo: En campo de plata, un olmo de sinople, y un lobo de sable atado al tronco.

Otros Olmos, traen: En campo de oro, una cabeza de erizo, de sable.

A los apellidados Olmos, en Cataluña, les asignan diversos tratadistas: En campo de oro, tres fajas de sable.


