Ortolá, Hortolá
El apellido Ortolá (frecuentemente grafiado en heráldica y registros históricos con su acentuación valenciana y catalana, Ortolà) es un linaje noble de notable antigüedad, con una trayectoria histórica profundamente vinculada a los territorios de la antigua Corona de Aragón. Se trata de un apellido con un arraigo geográfico excepcional en la Comunidad Valenciana y en Cataluña, derivado de la consolidación de casas solariegas medievales durante las etapas de repoblación cristianas.
Filológicamente, deriva de la voz catalana medieval ortolà (que en castellano actual equivale a "hortelano"), procedente a su vez del latín hortulanus (el que cultiva o es dueño de un huerto).
Inicialmente surgió como un nombre de cargo, profesión o apodo descriptivo para designar a aquellos que poseían, administraban o cultivaban tierras de regadío (horts). Debido a la importancia de la agricultura de regadío en el levante peninsular, el término se fosilizó tempranamente como un apellido hereditario legítimo.
Los registros históricos y armoriales sitúan los solares originarios más antiguos en el principado de Cataluña (en zonas de Girona, Barcelona y Lleida), desde donde caballeros y repobladores de este linaje pasaron a las campañas de la Reconquista en el Reino de Valencia junto al rey Jaime I el Conquistador en el siglo XIII.
Es en tierras valencianas donde el apellido Ortolá cobró su máxima fuerza, relevancia civil y dispersión demográfica, convirtiéndose en un linaje de gran arraigo, especialmente en las comarcas centrales y del sur. Los Censos de Repoblación (Morabatins) medievales documentan su asentamiento cronológico:
Siglo XIII (Primeros registros): Se constata la presencia de hogares Ortolá en la villa de Alcañiz (feudo vinculado a la expansión aragonesa) en 1242, y muy pronto en el norte del Reino de Valencia, en la zona del Baix Maestrat.
Siglo XIV (Consolidación en la Marina y la Safor): El linaje echa raíces profundas en las comarcas de La Safor (Gandia, Oliva) y, de manera excepcional, en La Marina Alta (Dénia, Xàbia, Pego, Ondara). En los censos de 1343 y 1379 ya constan familias Ortolá establecidas como propietarios rurales e hidalgos locales en estas demarcaciones.
Siglo XV en adelante: Miembros de las distintas casas Ortolá del sur de Valencia probaron en repetidas ocasiones su condición de ciudadanos honrados, jurados de villas y su limpieza de sangre, entroncando con las oligarquías terratenientes de la cuenca del río Serpis y el marquesado de Dénia.
Dada la antigüedad del linaje y su reconocimiento en los estamentos nobles y de ciudadanos honrados de la Corona de Aragón, los armoriales históricos (como los repertorios de heráldica catalana de Garma y Durán, el Nobiliari General Català o los índices de hidalguía valencianos) recogen blasones muy precisos, algunos de ellos con un marcado carácter parlante (donde las figuras aluden al significado del apellido).
Armas

Escudo verado en ondas de plata y gules; bordura de azur, con ocho crucetas, de plata.

Otros traen: En campo de plata, un chopo, de sinople.

Los de Mallorca, traen: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un pájaro, de gules, y 2º, en campo de gules, un espejo de azur, con un marco de oro.

Los vasco-navarros, traen: En campo de plata, dos bandas jaqueladas, de oro y gules.

Los Ortolá, de Francia, traen: en campo de plata, tres cipreses de sinople, terrasados de sable; el jefe de azur, con un creciente de plata, acostado de dos estrellas, una a cada lado.


