Pardillo
El apellido Pardillo es un linaje noble e histórico de origen antroponímico y toponímico que goza de una gran antigüedad en el ámbito hispánico. Al igual que muchos apellidos que hacen referencia a colores o características físicas y geográficas, cuenta con raíces medievales profundas asociadas al avance fronterizo en la Meseta Central y en la Corona de Aragón.
El apellido procede del adjetivo y sustantivo castellano pardillo, un diminutivo de pardo (del latín pardus, originalmente referido al color del leopardo y, por extensión romance, al color grisáceo, marrón terroso o leonado).
Se aplicaba originalmente como sobrenombre descriptivo a individuos que vestían habitualmente de pardo (el color de la lana sin teñir, propio de los hábitos de ciertas órdenes monásticas y de la vestimenta de la pequeña hidalguía campesina) o a personas de cabello o tez de ese tono. El término designaba también a una especie de ave paseriforme muy común en la península (el pardillo común). Los apellidos inspirados en la fauna local eran recurrentes en la Alta Edad Media. Y También hacía referencia a núcleos de población fundados durante las repoblaciones, como los célebres municipios madrileños de Villanueva del Pardillo o El Pardillo, sirviendo para designar a los caballeros que procedían o poseían heredades en dichos enclaves.
Las casas solariegas más antiguas y documentadas de este apellido se localizan en el entorno de la Meseta Central (Castilla y León y Madrid) y en la Corona de Aragón.
Las crónicas de armas sitúan ramas hidalgas en las tierras de Segovia, Ávila y en la actual Comunidad de Madrid. Caballeros de la casa de Pardillo formaron parte de las milicias concejiles que custodiaban las fronteras frente a los reinos musulmanes.
Paralelamente, el apellido aparece registrado de forma temprana en el Reino de Aragón y en el Reino de Valencia tras las repoblaciones de los siglos XIII y XIV. En las comarcas del sur de Teruel y el interior de Castellón se registran familias de este linaje vinculadas a la ganadería de la Mesta y al estamento de los ciudadanos honrados de las villas reales.
Miembros del linaje Pardillo acudieron ante las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada para certificar su nobleza de sangre. Estas probanzas eran indispensables para salvaguardar sus privilegios fiscales (quedar exentos del pago de pechos) y poder acceder a cargos públicos por el estado noble.
En el “Archivo General Militar de Segovia” se guardan los expedientes de los oficiales: Alonso Pardillo, Infantería, 1834; José Pardillo, Infantería, 1808, Noble; Gerónimo Pardillo Canteza, Infantería, 1796, “Persona Honrada”, y Tomás Pardillo Acevedo, Infantería, 1842.
Armas

En campo de sinople, una torre de oro, acostada de dos flores de lis del mismo metal, una a cada lado; bordura de oro, con cuatro robles de sinople, y al pie de cada uno de ellos, un jabalí de sable, pasante.

Otro: En plata, una faja de plata y saliente un águila de sable.

Radicado en Toba (Guadalajara): En oro, una encina, al natural, arrancada.


