Pedrero
El apellido Pedrero es un linaje hispánico de origen medieval de tipo ocupacional y toponímico, con una notable difusión en la Península Ibérica y una hidalguía bien documentada en diversas regiones de España.
Deriva directamente del oficio de "pedrero" (el cantero o artesano que trabaja la piedra, o bien el operario que manejaba el pedrero, una antigua pieza de artillería medieval que lanzaba grandes piedras). En la Edad Media, era sumamente habitual que el oficio de un cabeza de familia terminara convirtiéndose en el apellido hereditario de sus descendientes.
Procede también de topónimos menores (lugares llamados El Pedrero, Pedreros o parajes caracterizados por la abundancia de piedras o canteras), distribuidos por la geografía castellana, leonesa y asturiana. Los pobladores originarios de estos lugares tomaban el nombre del sitio al trasladarse a otras villas.
En la cornisa cantábrica se registran algunas de las ramas más antiguas, vinculadas a la hidalguía de base territorial y al oficio constructivo.
Se establecieron casas de gran notoriedad en provincias como Zamora, Valladolid y Palencia. Desde estas tierras, el apellido se expandió con fuerza hacia Extremadura y Andalucía durante los procesos de repoblación de los siglos XIII al XV.
Pruebas de Nobleza: ingresar en Órdenes Militares y ejercieron cargos de alta consideración (como alcaldes por el estado noble y regidores). Asimismo, litigaron con éxito sus ejecutorias de hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada.
Armas
En campo de plata, tres cabezas de lobo, de sable, degolladas, goteando sangre.
Radicado en Madrid trae: En campo de oro, seis banderas, de gules, puestas tres y tres en palo.
Otros traen: En campo de oro, un castillo de su color. Bordura de oro, con «Ave María».
Otros traen: Dos llaves puestas en aspa y acostadas de seis luneles, tres en cada flanco. Desconocemos los esmaltes.


