Perea
El apellido Perea es un linaje noble de notable antigüedad y de clara naturaleza toponímica. Posee una trayectoria histórica muy relevante que se origina en el norte peninsular y se extiende con fuerza hacia el centro y sur de España a lo largo de las distintas etapas de la Reconquista.
Etimológicamente, el apellido deriva de la palabra vasca pedrera o pereta (derivada a su vez del latín petra), cuyo significado es "pedregal", "lugar de piedras" o "cantera".
El solar primitivo y más antiguo documentado de este linaje se sitúa en la actual provincia de Álava (País Vasco), concretamente en la llanada alavesa. Desde esta zona, el topónimo se fijó como apellido familiar al pasar los miembros de esta casa al servicio de los reyes de Castilla durante los siglos XII y XIII.
A partir de su foco originario en el norte, los caballeros de la casa de Perea participaron activamente en las campañas militares castellanas, lo que propició el establecimiento de nuevas e importantes ramas.
El apellido arraigó con gran fuerza en tierras de Burgos, Valladolid y, de manera muy especial, en Ciudad Real y Toledo. Con el avance de la Reconquista hacia el sur, importantes ramas de este linaje se asentaron en el Reino de Jaén (Baeza y Úbeda) y en Sevilla, donde sus miembros ocuparon cargos de alta responsabilidad política y militar (regidores, veintiquatros y alcaldes de fortalezas). Miembros de las ramas castellanas también se desplazaron hacia el este peninsular, registrándose el apellido en el Reino de Murcia y en diversas localidades del Reino de Valencia, donde el apellido se integró en los censos de la época.
El linaje Perea demostró repetidamente su nobleza a lo largo de los siglos. Sus miembros ingresaron en las prestigiosas Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Carlos III. Asimismo, litigaron numerosos pleitos de hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada.
Entre los títulos vinculados a este apellido o sus alianzas matrimoniales destaca históricamente el del Marquesado de Perea.
Armas

Las primitivas, de la casa solar de Beotegi, Ayuntamento de Ayala, Amurrio (Álava), fueron: En campo de oro, cinco panelas, de sinople, puestas en sotuer; bordura de gules, con ocho coronas, de oro.. Así las usó, según describen algunos heraldistas, don Rodrigo de Perea, Adelantado Mayor de Cazorla, que murió peleando contra los moros.

Otros traen: Escudo partido: 1º, de oro, dos leopardos, al natural, y 2º, de plata, tres bandas, de azur, cargada cada una de ellas de tres bezantes, de oro.

Los Perea de las Encartaciones, según Labairu, traen: En campo de oro, un peral, de sinople, frutado del mismo color, y dos lobos, de sable, andantes y lampasados de gules, atravesados al tronco.

Otros traen: En campo de oro, una árbol, al natural, con un perro, de su color natural, manchado de sable, atravesado al tronco.

Los Perea, radicados en Ciudad Real desde finales del siglo XIV y establecidos en Torrenueva (Ciudad Real), traen: En campo de oro, cinco panelas, de azur, puestas en aspa; bordura de gules, con ocho coronas, de oro.


