Pertusa
El apellido Pertusa es un linaje muy antiguo de carácter toponímico, originario del noreste de la península ibérica y con una trayectoria histórica de gran relevancia en el Reino de Aragón y su posterior expansión hacia el Reino de Valencia.
El apellido deriva directamente del topónimo Pertusa, una villa histórica fortificada situada en la comarca de la Hoya de Huesca, en Aragón.
Caballeros del apellido Pertusa formaron parte de las huestes del rey Jaime I el Conquistador en el siglo XIII. Por sus valiosos servicios en la toma del Reino de Valencia, fueron recompensados con tierras en los repartimientos, estableciendo casas solares muy tempranas en la propia ciudad de Valencia y en localidades como Xàtiva y Ontinyent.
Mosén Jaime Febrer, cita en sus "Trovas", al caballero Juan Pertusa y afirma que vino del Rosellón a servir al Rey Don Jaime I de Aragón en sus guerras contra los moros.
El linaje Pertusa gozó de la condición de infanzones en Aragón y de ciudadanos honrados y caballeros en tierras valencianas. Varias ramas de la familia probaron repetidamente su nobleza de sangre en las Cortes del Reino y ante la Real Audiencia de Valencia durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
La rama de Alicante, concretamente en la comarca de la Vega Baja del Segura (Orihuela y Callosa de Segura), donde ejercieron como regidores y grandes propietarios agrícolas.
Armas

Las del primitivo solar aragonés de la villa de Pertusa (Huesca) y de las ramas que de él salieron y fundaron nuevos casales en los pueblos de Fraella, Grañén, Torres de Alcanadre y Labata: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de azur, cinco peras de su color natural, con su tallo, y 2º y 3º, en campo de plata, tres barras de gules, en su verdadera acepción heráldica, cargadas de puntas de flecha, de oro.

El caballero Juan Pertusa, del que afirman Mosén Jaime Febrer, Gaspar Escolano, Onofre Esquerdo y otros que pasó a la conquista de València desde el Rosellón, donde radicaba su solar y casa, traía: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, una hoz de podar de azur con el mango de gules, y 2º y 3º, en campo de oro, una pera de sinople.

Algunos de sus descendientes en València pintaron de plata el campo de los cuarteles 1º y 4º y son varios los heraldistas que asignan esas mismas armas a los Pertusa aragoneses y catalanes, con la modificación también de pintar de gules, en vez de sinople, la pera de los cuarteles 2º y 3º. En esta forma se ven en la sepultura de los Pertusa, de 1230, en la iglesia de Castelló d'Empuries (Girona).

Otros tratadistas describen esas mismas armas poniendo en sus cuarteles 2º y 3º tres peras de gules en triángulo, en vez de una sola.

Los de Aragón, según el Conde de Doña Marina, usan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, una hoz de podar de azur con puño de gules, y 2º y 3º, en campo de oro, una pera de gules.

Los de Figueras, según Juan del Corral, usan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, una hoz de podar, y 2º y 3º, en campo de oro, tres peras de gules.

Otros: En campo de oro, una planta de sinople.

Los de Labata usan: En campo de azur, cinco peras de su color, puestas dos y tres.

En la iglesia de Pedralbes (Barcelona) se ve también este otro escudo perteneciente a Pertusa: En campo de plata, una hoz de podar de azur con el mango de gules y puesta en situación de palo.


