Peñalba, Peñalva

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El apellido Peñalba es un apellido toponímico de origen español, con una trayectoria histórica notable vinculada a la hidalguía y a la Reconquista.

Como apellido toponímico, deriva directamente del nombre de diversos lugares así denominados en la geografía peninsular. Etimológicamente, proviene del latín penna alba, que se traduce como "peña blanca" o "roca blanca".

Existen varias localidades que pudieron dar origen a las distintas ramas del apellido, destacando: Peñalba de Santiago (León), Peñalba de San Esteban (Soria), Peñalba (Huesca, en la comarca de Monegros) y Peñalba de Ávila (Ávila).

Los primeros portadores del apellido adoptaron el nombre del lugar del que eran originarios, señores, o donde poseían tierras, una práctica habitual entre la nobleza medieval.

Las crónicas heráldicas sitúan las casas más antiguas y solares de este linaje en el Reino de León y en Castilla, desde donde se extendieron hacia el resto de la Península con el avance de la Reconquista.

Una de las casas más nobles y antiguas tuvo su asentamiento en las montañas de León. De esta rama surgieron caballeros que probaron su nobleza en las Órdenes Militares (como la de Santiago, Calatrava y Carlos III) y ante la Real Chancillería de Valladolid.

El apellido también se asentó tempranamente en el Reino de Aragón, vinculado a la localidad de Peñalba (Huesca). Miembros de esta familia participaron activamente en las cortes y en la administración del reino.

Destaca el Condado de Peñalba, título concedido en 1648 por el rey Felipe IV a Bernardino de Meneses y Bracamonte, en atención a sus servicios militares.


Armas

Escudo de armas

Los Peñalba: En gules, un elefante, de plata cinchado, de azur y surmontado de una torre, de oro. Bordura componada de oro y gules.

Escudo de armas

Los Peñalva: Escudo jaquelado de plata y azur.

Escudo de armas

Otros Peñalva: En sinople, un árbol, de oro frutado de gules, y siniestrado de un oso alzado a su tronco.